martes, 7 de marzo de 2017

¿A qué saben las nubes?...


De repente notó frescor en los ojos a través de sus gafas negras.
Y preguntó:
- ¿Se escondió el sol verdad?
- Supongo... Noto una nube cruzando el cielo...

-... ¿A qué sabrán las nubes?...

Él cogió su mano y jugando dirigió su dedo índice hacia el cielo y le dijo:
- Dímelo tú.
Ella se rió, se llevó el dedo a la boca, lo saboreó y contestó muy seriamente:
- A helado de vainilla, mi preferido.
- Acertaste. Y ¿ésta otra?
- Muy fácil: a chantilly con moras y arándanos.
Siguieron caramelo de mandarina y sorbete de violeta, pollo asado y setas, espárragos silvestres y agua de mar...Y mil cosas deliciosas que inventaron sobre la marcha mezclándolas con recuerdos de sus lecturas descubiertas con las puntas de los dedos.
-  ¿Y esta nube? A ver si lo adivinas...
Estuvo dudando, sacudiendo la cabeza; y volvió a apuntar con el dedo.
- No sé... No me gusta... Sabe rara... ¿A metal?... ¿A humo?...
¿A pólvora?..
- Podría ser... Se ha levantado aire: se aproxima una tormenta, creo.

Descubierto su nuevo juego, siguieron probando cada nube, cada día, apuntando al cielo.
Un banquete de sibaritas; entelequia donde mezclaron sin orden ni lógica el sabor de las nubes.
Unas desfilaban rápidamente, insípidas ya de tan conocidas. Otras tenían sabor a frutas exóticas que no supieron identificar. Algunas empachaban con sus ribetes de azúcar impalpable.
Tuvieron, de madrugada, desayunos opíparos de tímidas nubes azules. Y cenas anaranjadas de atardeceres melancólicos. Festines de cúmulos con sabor a tiza escolar. Meriendas deshilachadas y susurradas de brumas verdes. O rosadas a cualquier hora...
Y así, durante meses, degustaron el cielo a su manera.

Pero empezó el buen tiempo, sin nubes de ninguna clase. Se quedaron hambrientos de sueños. Preguntando cada día a los que miraban el cielo y redactaban informes meteorológicos:
-¿Tendremos nubes hoy?
Y se hundían en el silencio de un cielo sin relieve, con sabor amargo, cuando les contestaban tan ufanos que no; que no había nada en el cielo; que estaba totalmente despejado; que iba a ser un hermosísimo día de primavera; que ya era hora ¿no?...
Y se acabó el juego infantil del sabor de las nubes.

Pero años después, los dos seguían preguntándose, a solas detrás de sus párpados ciegos:
- ¿A qué sabrán las nubes?...

******************************
Pompita volando, con pregunta errática.
.

18 comentarios:

  1. Las nubes tienen el sabor exacto de los sueños.
    Precioso relato, amiga. Aunque aquí y ahora, el cielo solo sabe de azules.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, un cielo de azules también puede ser sabroso... Hay también muchos matices de azul para pintar con imaginación ;) O de otros colores: los niños a veces lo pintan de amarillo o de violeta.
      Un beso, amigo Juan. :)

      Eliminar
  2. ¡MOLT BON DIA, Fram!, preeeeeeCIOSO texto, sí señora,¡CHAPEAU! Las nubes son una preciosidad, coincido, tando las diurnas como las nocturas, sobre todo en esas bellísimas noches en que la luna platea sus contornos y jugando con sus formas. De las diurnas, especial mención a esos cúmulo nimbos preñados de agua y a las formaciones nubosas de los días de viento del norte (por aquí, mestral y tramontana: dejan un cielo limpio y unas nubes que se recortan con tal nitidez sobre el fondo azul radiante que son una gozada verlas pasar y afotarlas) Y presta la tapa de tortilla en 3,2,1... pues ahí va una proto-tortilla con nube:

    https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/8a/7f/cb/8a7fcb10de38e4691e2d4c6f261150c7.jpg

    "proto", porque hay que que batir el huevo en todavía, jajajajajaja...

    Aaaaaabrazote tapístico a la nube de café, pan y tomate (con aceite de oliva), jajajajajaja...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. :DDD Buenísima la tapita-enlace. :)))) Otra forma de imaginar el cielo en la cafetería :DDD El café... sin nube de leche, please. O mejor, una infu :)
      Son preciosas las nubes, todas.
      Un besote, tabernero. Y una sonrisa. :)

      Eliminar
  3. ;))) Framboise, te cuento que se me antoja un fragmento exquisito, muy tierno...;)))
    B7s

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La imaginación de los niños a la hora de mirar cualquier cosa siempre me ha maravillado. Tan inconvencionales ¿verdad?
      Y he disfrutado de lo lindo. Me alegra que te haya gustado mi "divagar".
      B7s :))

      Eliminar
  4. Las nubes no sé... pero las nieblas que me envuelven cuando subo a esos cerros saben a ozono, a romero, a insecto. Y huelen a piel mojada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La niebla no me gusta mucho... es como una nube que no consigue volar y viajar.
      Pero sí me gusta el olor-sabor del ozono tan corriente aquí en la sierra y el del romero también (planta básica en mi cocina ;)
      Lo que no he probado nunca es el sabor de los insectos... ¿chapulines? dicen que de sabor dulce. Para mí, el olor asquerosito de los insectos como el chinche verde (o chinche hediondo) o la mariquita también, es todo un aviso de su sabor que debe ser... asquerosito también. :DD
      ¡Vaya gustos gastronómicos tienes dieguito! :D Prefiero el olor de la piel de los percebes o de los erizos que saben a mar pero que nunca he visto volar en ninguna nube. Como hoy es un día nuboso aquí, voy a probarlo. :)

      Eliminar
  5. Que bonito Fram!! Hoy me he dado un festín de nubes han vuelto y por un momento me supo a ese olor a limpio que dejan en la tierra mojada. y me lo zampé :))
    Vuelvo a dar caña.
    Buen martes.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un festín de nubes... hum... :) Y dentro de unos meses sabrán a cerezas por tu tierra. :) Y por aquí a jaras.
      Nos vemos, Laura. :)
      Besos y a disfrutar de las nubes. :)
      Ps Ya he visto que has vuelto al mes de marzo y de una forma sorprendente. ;)

      Eliminar
  6. Acabo de ver tu foto con anteojos
    es bueno mostrar la cara
    s♪é feliz querida

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Upppsss... hace años que está esta foto en mi lateral, MuCha :) Enseñando la cara aunque sea con gafas oscuras (no de ciega como mis personajes sino por ojitos sensibles ;) Y feliz con lo que hay.
      Y si no, me pinto gafas de colorines... o me doy un banquete de nubes ;)
      Abrazote, guapa. Y una sonrisa. :)

      Eliminar
  7. A mí siempre me pareció que deberían saber a algodón dulce.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto, casi todas tienen aspecto de golosina. Por eso inspiran tanto a los niños. O los golosos :)
      Un abrazo, vecino dlt. Y una sonrisa. :)

      Eliminar
  8. Oh, que maravilla de relato con tanta ternura, imaginación y poesía. Nubes para soñadores sibaritas. No importa lo que miras, se ve con el corazón.

    Soy amante de los cielos con nubes, no me gustan los azules insípidos ni los grises plomizos con aspecto de sucio.

    Tengo la suerte, dentro de vivir en el centro de Madrid, de tener el cielo entrando por mis ventanas, pues vivo en un piso alto y sin edificios que me tapen, y en cuanto abro las ventanas miro el cielo en busca de nubes con formas, he conseguido algunas formas geniales.

    Hay un cuento para niños pequeños que se titula "A que sabe la luna" y después de conseguir llegar a ella a cada animalito le sabe a su sabor preferido. Creo que ese es el truco.

    No creo en el Cielo, pero el cielo desde la tierra siempre es una fuente inagotable de inspiración.

    Ha sido un placer.

    Un beso,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. " Hay un cuento para niños pequeños que se titula "A que sabe la luna" y después de conseguir llegar a ella a cada animalito le sabe a su sabor preferido. Creo que ese es el truco."
      Yo también lo creo. Tanto en las formas caprichosas que a veces nos ofrece el cielo como en el sabor u olor, de las nubes o de la luna. O de lo que sea. Para mí, el Cielo está en la tierra. Y poblado de cualquier cosa que nos hace felices si las sabemos ver y saborear. ;)
      Tengo que buscarme este cuento ¡pero ya.! :))
      Y ya que te gusta mirar el cielo desde tu terraza madrileña y como empieza a menguar la luna, me atrevo a invitarte a otro divagar ;)
      http://franpompasdejabon.blogspot.com.es/2012/12/luna-menguante.html
      El placer es siempre mío, Tesa poeta. :)
      Beso soplado desde un cielo totalmente azul hoy para que tu Nora artista plasme nubes con sabores de verdad como lo sabe hacer ella. ;)

      Eliminar
  9. Qué cosa tan bonita. Me ha encantado. He disfrutado mucho. Muy bien escrito. Te felicito.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu visita, Sara :) Me alegra que hayas disfrutado leyéndome. :)

      Eliminar