miércoles, 20 de marzo de 2013

Primavera

                                                       Si entráis en un bosque, en la madrugada aún oscura de un día de mediados de marzo, os sorprenderá una música curiosa hecha de suspiros, de susurros de seda y de risitas de cascabeles.

Y si entráis en un jardín,  el perfume del alhelí
os guiará desde cada rincón,
dibujando múltiples arabescos hasta un tocón verde de musgo.

Agachaos despacio hacia él y dejad
que su color tierno os inunde los ojos de esperanza.




Buscad ahora una gota de rocío teñida de polen
que os pinte los labios y la nariz con su soleada sonrisa picarona.



                                  No os hace falta nada más.

Ya estáis preparados para descubrir a  las hadas de la primavera.

En cuanto las veáis, las reconoceréis enseguida: son las personitas más diminutas e inquietas de todo el año.
No están paradas ni un momento, juguetonas y risueñas, saltarinas y burlonas, activas y caprichosas.

Siempre provocativas. En perpetuo movimiento, ruidosas y revoltosas.
Muchas veces tiernas; otras veces tercas y enfurruñadas.
Encantadoras. Imprevistas como cielo de primavera.

Las reconocemos por sus sombreritos verdes puntiagudos, sus falditas plisadas manchadas de colorines y sus azules botas de agua:
Es el uniforme del curso de las pequeñas.
Una clase de hadas difíciles de manejar pero entrañables, curiosas, preguntonas y agotadoras.
Enredando sin parar, tejiendo con zarcillos verdes, se cuelan por todas partes como bichitos, incordian a muchos haciéndoles estornudar y llorar, y provocan carcajadas o desazón en la savia de todos.

Pero todos caen rendidos a los encantos de

                                               las hadas de la primavera.

Haditas sonoras de refranes, de cancioncitas o retahílas que repiten con voz insistente de nido de mirlo en nido de verderón, alborotando entre los brotes de cada planta, jugando al "corre-corre que te pillo",
o al escondite "¡cucú, tras, cucú, tras!", volando con las golondrinas y los vencejos que se persiguen detras de las nubes blancas de los almendros en las mañanas aún frescas.

No dejan rama sin recorrer: a veces impacientes, atrevidas, cayéndose del árbol al suelo o resbalando en los charcos, un día de granizo o vendaval, llorando aguaceros por los rasguños de sus rodillas que un beso cura con el algodón oloroso de la mimosa. Ellas son puro mimo.

Cuando llegan a los huertos, se alegran todos y les preparan espacios de tierra blanda donde excavar, escaleritas de madera donde trepar, cálices de volubilis donde merendar, peleando con los insectos ansiosos pero aún torpes de su letargo invernal.

A veces se paran de repente, rendidas de tanto bailar, y con un soplo de aire fresco se vuelven a dormir, en la concha vacía de un caracol o el antiguo nido de una curruquita, forrado de plumón.
Hasta que los narcisos las vuelven a despertar a trompetazo.
Hasta que el lilo las salpique de estrellitas en el pelo.
Hasta que les vuelvan a dar alas los pétalos de las margaritas,
del cantueso o de las jaras que se abren mirando el cielo por un día.


Son el dulce tormento de los humanos que suspiran mirándose a los ojos si ellas los alcanzan en el corazón con sus flechas de dedaleras...
o cuando los rozan, tiernamente, con la miel de sus prímulas rosas, amarillas, azules o violetas.

No dejan raíz sin tocar; todo lo salpican de besos con acentos perfumados de jazmín y de música esdrújula como sonajeros de muscari.
Todo lo trastornan, lo revolucionan, lo trastocan, lo perturban, lo embrujan. Todo lo decoran, lo pintan, lo cambian sin remedio.
Cuando llegan ellas, todo cambia.

Son como un torbellino alterador, agotador pero...
... sin las haditas de la primavera, nuestros años no serían los mismos.

Así son las hadas de la primavera.
Pequeñas sonrisas que bailan al compás de una banda sonora de pájaros.

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El dibujo del bosque
es un regalo que me hizo un "trasto" con dedos inquietos.
Dedos llenos de rotuladores multicolores y proyectos bonitos.

Mi "bruja particular" que cumplió "primaveras" ayer ;)

Pompita para ti, hija. "bizou-bizou" :)

 - fotos de la primavera en mi jardín y alrededores

- y música bonita, regalo de Valaf, para acompañar vuestra lectura.
http://www.youtube.com/watch?v=OKStJaD3wcE
 

martes, 19 de marzo de 2013

Un día...


Un día, le comunicaron la fecha de la próxima llegada .
Otro día, le enseñaron la primera foto de su futuro.
En esos dos momentos, tan distintos, se emocionó de la misma forma.
Asomaron brillos en sus ojos
                   y una gran sonrisa algo temblorosa en su alma.

Y supo que a partir de esa fecha y esa foto, su vida no sería nunca más
la misma de antes.
Algo se ensanchó en su cuerpo. Plétorico.
Su cerebro empezó a funcionar con otros esquemas.
Su corazón empezó a latir con otros ritmos.

Y llegó el día tan ansiado. Los días.
Procuró respirar hondo. Dos veces.
A partir de esos dos momentos, su respirar fue más profundo, más pensado, más consciente.

Y disfrutó con gorgojitos, papillas, baños y pañales.
Y bregó con rabietas y caprichos.
Y observó a su alrededor en busca de ejemplos e inspiración.
Y preguntó a muchos, la cabeza llena de dudas.
Y se preocupó con vacunas, termómetros, toses nocturnas, dientes de leche y dolencias varias .
Y se rió con canciones y cuentos que creía olvidados.
Y se inventó otros, mucho más graciosos y con canciones más modernas.
Y se involucró con colegios, deportes, lecturas, pandillas y más cosas.
Y vivió todos los sucesivos primeros pasos
como si fuesen los suyos propios.
Volcándose desde las gradas o el malecón.
Y lo hizo todo, compaginándolo con estudios, trabajo y más cosas.

Y sus días se volvieron más soleados aún.
Y su sueño se volvió ligero.
Y muchas de sus noches blancas.

Y sigue.
Y así seguirá hasta su último aliento.
Aliento acompasado a la música de sus hijos.
Un día y todos los días de su vida.
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                               Hoy es el Día del PADRE.

De todos los días DE, que normalmente no me gustan por efímeros, éste es mi preferido y aunque no lo necesitan porque sus hijos se lo dicen con o sin palabras,
               esta Pompita  es para ellos, los padres de mayúsculas.
              
Y para uno en particular, uno que conozco muy bien:
el que se lanzó conmigo a esta aventura diaria.
Y diariamente renovada:
                                      el PADRE de mis hijos. :))


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martes, 12 de marzo de 2013

El bloc de notas


 Una gota de sangre, pequeño planeta rojo, cae y se estrella en la hoja blanca.

El rotulador corría alegre y veloz o se paseaba, bailando pensativo fuera del cuadriculado; tachando, añadiendo, pintando arcoiris o árboles frondosos, esquivando puntos negros a fuerza de flechas mandonas de autopista, desplazándose como relámpago de tormenta estival u ondas suaves en la  orilla, corrigiendo texto, poniendo o quitando acentos, dosificando palabras, dibujando entre dos frases flores malvas que parecen estrellas de mar...

La espiral empieza con un nudo impecable y gira. Gira y gira como una peonza alrededor de un eje invisible, uniendo y unida a hojas y hojas que sólo se soltarían rompiéndose.

Agujeritos impecables también, repetitivos, previsibles, guían la espiral que gira y gira perfectamente, incansablemente... hasta que, aplastada en el fondo de una bolsa de 162 o 730 viajes o más, la espiral se transforma en olas que se repiten también, caídas, vencidas, torcidas, distintas... incómodas para pasar las hojas y seguir escribiendo.


El alambre cortado se interrumpe, desatado, picudo e hiriente donde se engancha el dedo.

Una gota de sangre cae y dibuja como un pequeño planeta rojo en el mapa de un cielo desconocido, imprevisible.

Pompita con agua oxigenada y tirita.


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viernes, 8 de marzo de 2013

Diez años...


" Siento un profundo respeto
hacia las fechas aniversario.
Esas puertas que el Tiempo
dispone a nuestro alrededor
para abrir durante un instante
nuestros corazones a sus misterios
y permitir que el pasado
viaje hacia nosotros.

Siempre me sorprenden las coincidencias
que nos hacen un guiño
desde el fondo de su memoria
depositando felicidad
en los días de ausencia.
Nos inclinan a pensar
que nada es casualidad.

Cuando se manifiestan,
quizá sea un medio
para los que se han ido
en otro universo
de tendernos la mano,
por el amor que nos queda;
un medio de ayudarnos a veces
para pasar fronteras.

¿Podemos nosotros, a través del espacio,
Influenciar así, el recorrido de los años?
¿O será un jirón de su pena pasando
y dejando flores en el calendario?

Sea como sea, en los aniversarios,
existe una parte de magia
que hace brotar de otro lugar
las caras o las palabras
de los que nos son queridos,
de los seres que nos faltan
y duermen en nuestro corazón.

Están aquí, en algún sitio,
durante un instante fugaz
y en las alegrías que a menudo
comparten con nosotros.
Se vuelven a dormir con la certeza
que nada ha ocupado su lugar
y que su recuerdo en nosotros
sigue muy dulce.

Sin amor, nuestra vida no es más que un largo viaje,
un tren que nos lleva, años a través.
Pero quien mira un poco el paisaje
ya abre su corazón para una eternidad.

Más allá de las palabras y la benevolencia
existen voces difíciles de percibir,
hechas de recuerdos, de amor y de silencio
y que muchos sabios
os dirán desconocer.

Son un privilegio
en el corazón del sufrimiento,
un bálsamo para los días
que no se pueden olvidar.
Podrían parecer sin importancia
pero curan heridas
difíciles de cerrar.

Tengo un profundo respeto
de las fechas aniversario.
Esas puertas que el Tiempo
dispone a nuestro alrededor,
para abrir a veces
nuestro corazón a sus misterios
y permitir que el pasado
viaje hacia nosotros.

Para abrir a veces nuestro corazón
a sus misterios.
Y permitir que el presente
nos parezca más dulce." 

Te gustaban las canciones de Duteil. 
Y los días aniversario. Y te mareaba el vals. :)

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martes, 26 de febrero de 2013

Cuidadito con lo que dices...


Le despierta el ruido habitual.
Como el silbido de una locomotora.
Por encima de las conversaciones.
Le envuelve el olor penetrante que les altera a todos.
Han notado que hay momentos de más actividad, de más tensión.
De gritos incluso.
Momentos seguidos de más relajo. Lo tiene comprobado.
Y como todos los días a la misma hora, se lo llevan.
A él y a sus compañeros. Todos juntos y apretados.
Apuntan al que está a su lado pero después de una breve mirada, lo rechazan.
Entonces lo elijen a él. Por su discurso.
Y ya sabe que no tiene escapatoria: ninguno ha vuelto jamás.
Y a él, le ha tocado hoy.
Lo zarandean, de forma rítmica, como si de un abanico se tratara.
Le arrancan la piel de la cabeza. Pausadamente. Meticulosamente. Cuidadosamente.
Con un cuidado casi cariñoso que le sorprende.
Le sacuden boca abajo y tiran los vericuetos de su cerebro al pozo oscuro hirviente, humeante, oliente.
Su envoltorio, lo que queda de él, el resto de su piel cuidadosamente doblada en dos, se reune con otros destellos pensantes.
Y ya entiende porqué no volvían.

Se desmaya, se diluye. Ya no existe como tal.
Escaldado. Atrapado en una espiral negra que le marea.
Su último pensamiento: una parte de él se salvó.
Quizá germine...No lo sabrá nunca.

No sabe lo que puede pasar a partir de ahora...
....................................

-"Se te va a enfriar el café con tanteo meneo."
-"No me gusta que se quede el azúcar en el fondo de la taza... ¿Has visto la frase del sobrecito de hoy? Me gusta. Me la guardo. A ver la tuya..."
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Pompita a la hora del café.

PS... ¿qué frase pondríais en un sobrecito de azúcar
para que germinase?...O lo intentase.

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martes, 19 de febrero de 2013

... y el reloj de arena.


"-Y esto ¿qué es?
- Es un reloj. Como ves, está lleno de granitos de arena que al caer miden el tiempo. Va lento o rápido, depende de los ratos, buenos o malos. Algunas veces parece que se atasca...
Las chinitas del andar del tiempo...
Pero se vacía inexorablemente.
Y termina su historia cuando todas las arenas han caído.
Y cambia de mano."

Cambia de mano. Y de nuevo alguien pregunta:

"-Y ¿esto qué es? ¿Para qué sirve? ¿Por qué tiene tres colores? Tres velocidades ¿para qué? ¿por qué tres tiempos?
- Uno es para gastarlo: el cuerpo, el trabajo, el dinero,...
  Otro es para llenarlo: los estudios, las lecturas, las ideas compartidas, las conversaciones...
-Y ¿el tercer color?
- Bueno... depende de la infusión de cada uno... Verás..."

Pero no oye la respuesta: sin infusión, se ha dormido, recostándose en su juventud.

Un día, llegado su tiempo adulto, al prepararse una infusión, recuerda sus ingenuas preguntas y la media respuesta que se le dio.
Y la completa desde su desvelo:
"- El otro color es el del tiempo que dedicarás a tu corazón, tus ilusiones, tus sueños..."

Vuelve a mirar los tres tubitos de cristal, con sus arenas de color,
con sus tiempos de infusión más o menos largos.
Se pregunta cuál ha sido el color de cada tiempo,
de cada infusión de su vida...
Y se pregunta también si puede darle la vuelta al reloj...
Y a modo de respuesta, le da la vuelta.
Quitando la etiqueta que seguía pegada en un lateral.


Pompita con tres colores...metafóricos. ;)
Y dedicada a Tetealca. :)

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martes, 12 de febrero de 2013

Infusiones...

                                                    


Me contó el gato negro que allí moraba que en determinadas épocas del año, la casa olía a brujería.

A veces, a velas e incienso exótico cuyas volutas se retorcian o estiraban adoptando posturas raras.

Otras, a humo de chimenea o guisos de caldero lento de setas, sapos o murciélagos, aunque preferían las ranas.

Pero otras veces, olía a hierbas, silvestres o domesticadas, todas aromáticas y puestas allí a secar para los futuros guisos y las olorosas infusiones.
                   ......................

Sabía que el salón no era el mejor sitio para tal menester, pero le complacía pensar que, por ser el corazón de la casa donde confluían todos, las hierbas se contagiarían de los espíritus buenos que allí entraban.
Por si acaso, las cubría con un lienzo fino que, en su imaginación, serviría de filtro no dejando pasar las malas vibraciones que rondaban a veces como en cualquier casa viva.

Pasado el tiempo del secado, guardaba el rumor de las hojas secas en recipientes opacos para que la luz no las distrajese de su cometido.
Recipientes que luego iban a reposar en la calma de la despensa fresca, tal y como se lo había enseñado su linaje de brujas aficionadas... a las infusiones.
Concesión a su época, los recipientes eran de plástico y el nombre de la futura infusión escrito con rotulador. También anotaba la fecha de la cosecha.
Y en la estantería las cajas parecían ataudes en sus nichos, con las manchas alegres y coloridas de flores y frutas de otras cajas; otras mezclas exóticas compradas en cada peregrinaje de supermercado o mercadillo, cercanos o lejanos.
                     .........................
Esto me lo contó mi gato negro hace poco
      y lo de la cueva de bruja, mis hijos, hace años.
 
Parece un cementerio vegetal con su olor a aquelarre, pero todos en casa saben que contiene remedios y vida
y que la frase mágica para resucitarlos en cualquier época del año es:

                       "¿Os apetece un agüita caliente?"

Hoy toca pompita con infusión de tomillo.
                        Y con miel de brezo.
Viene muy bien para luchar contra los resfriados.

. foto: hojas de hierbaluisa (A.citriodora)

martes, 5 de febrero de 2013

Candelaria = "Chandeleur" = "Crêpes"


Dicen que antiguamente a finales de enero-principios de febrero existía una fiesta para celebrar el fin de la hibernación del oso con la vuelta de unas temperaturas más clementes, como un anticipo de la llegada de la primavera. Y que de noche los campesinos recorrían las aldeas con teas, cirios o velas rogando a los dioses la purificación de la tierra antes de la siembra y que entraban en cada casa con los mismos ruegos de renacimiento y de luz.
Otras fuentes nos hablan también de tradiciones romanas en honor al dios de los rebaños.
Y más fuentes, más cosas, más tradiciones y fiestas.

Cada país, cada región, cada religión tiene sus tradiciones y forma de celebrarlas.
Estas fiestas genuinas, paganas, fueron transformadas (como otras muchas) por la Iglesia, en lo que conocemos como la Candelaria, que se celebra el 2 de febrero. Seguida el día 3 de san Blas que en el refranero nos anuncia la vuelta de las cigüeñas, también motivo de alegría.

Independientemente del color que queramos dar a esta celebración, todos podemos ver en ella el símbolo del renacer de la luz, los días más largos, el principio de la salida del invierno, el renovado deseo de la naturaleza.

La Candelaria, con la vuelta del sol y su forma redonda y dorada queda, para mí, asociada a la imagen de las "crêpes" con las que festejamos tradicionalmente la "Chandeleur" en mi tierra.

Hacerlas requiere ingredientes sencillos (harina, huevos, leche y poco más) pero sobre todo técnica y habilidad.

Y hacerlas bien es también todo un rito.

La primera suele salirnos fea (generalmente porque la sartén no ha alcanzado el calor exacto requerido) pero como nunca se debe tirar la comida pues la tradición nos dice que esta primera crêpe, se la debemos regalar a las gallinas (en caso de tenerlas) para agradecer su generosidad y pedir que nos obsequien con más huevos.
En caso de no tener gallinas, la "fea" se debe conservar en un armario donde atraerá abundantes y buenas cosechas varias. (esto... no sé, no sé... a ver si cosechamos ratones y demás bichos)

Con el fin de atraer más bondades sobre el hogar, es imprescindible darles la vuelta haciéndolas saltar por encima de la sartén sin usar espátula; y ahí es donde se ve la habilidad y la costumbre.
Y para lograrlo, nos entrenan desde niños.


 Un movimiento rápido de la muñeca y ¡hop!... pero...


               ... no siempre sale bien a la primera...
(incluso teniendo sangre bretona... Bretaña, tierra por excelencia de las "crêpes")

Otra exigencia de la tradición es agarrar en la otra mano, a la vez que se hace saltar la crêpe, una moneda, a ser posible de oro para atraer prosperidad sobre la casa.(esto de "Dinero atrae dinero" no es nada nuevo...)
No sé si lo podríamos intentar con... ¿un euro?...

Pero bueno... sea como sea, se hagan como se hagan, es una tradición que me gusta respetar:
Hacer las "crêpes" en esas fechas... y comerlas por supuesto.
Y en cualquiera de sus versiones:
La versión dulce: rellenas de mantequilla, azúcar, mermelada, miel, crema pastelera, natilla etc...
Y también flambeadas con licor, todas luces apagadas... hum...¡qué gozada!
O la versión salada, muy socorrida para una cena medio-improvisada: un ratito de horno despues de rellenarlas de jamón, queso, champiñón, espárragos trigueros etc...
(etc... significa claramente que en la cocina no hay límites a la imaginación)

Así que ya sabéis lo que hemos comido en mi casa, estos días pasados.
En esto somos muy tradicionales.
Pero como también somos unos golosos pues movemos la tradición a cualquier fecha del año que nos apetece.  ¿Por qué guardar lo bueno para fecha fija?

Pompita redonda y dorada como una crêpe.
                                    Bon appétit!

Si os interesa  Bretaña y su gastronomía:
http://franpompasdejabon.blogspot.com.es/2012/04/olores-de-bretana.html

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martes, 29 de enero de 2013

Voy a intentarlo...


 
                                   Luce esplendor
                            en un corazón trémulo
                                  Alma otoñal



Pues aquí está...
El domingo pasado salió un haiku mío en la taberna de Valaf *  y aquí os pongo mi primer intento.
Lo sé... estamos en el corazón del invierno y el haiku que traigo trata del otoño...había atasco camino de la taberna; viajaba a lomo de los caracoles de Jacques Prévert *( los que iban al entierro de una hoja muerta y cuando llegaron era primavera) y al llegar allí, mi haiku se vistió de invierno...

Me gustan los retos y esto lo fue para mí porque no tengo espíritu oriental y me gusta explayarme cuando escribo-divago. (creo que esto ya lo habeís notado).

Dicen que las mejores esencias se guardan en frascos pequeños (como haikus) pero me suelo perfumar con notas menos sofisticadas. Y además, con el corsé de 5-7-5, no me siento ágil ... no son mis medidas preferidas. Jajaja

En serio ahora... me gustó intentar algo distinto
                                     y por eso hoy ha tocado...

Pompita escueta, pequeñita.
(pero no os acostumbréis. ;) )

*  el camino de la taberna:
http://earendil-jordi.blogspot.com.es/2013/01/haiku-xviii.html

* el poema de Prévert:
http://www.poemadeamor.net/2005/11/poeme-jacques-prevert-chanson-des.html
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martes, 22 de enero de 2013

Ojitos de oro


Así se llamaba. Antes no tenía nombre.
Sólo se referían a él como  "Osito".
Fue el primer regalo de una madrina sabia:
- "Todo bebé tiene que tener su osito" decía ella.

¡Cuánta razón tenía!
Le acompañaba a todas partes. Fue el consuelo en la cuna solitaria. La primera sonrisa al despertar.
El inseparable amigo de los gateos y las comidas compartidas; con todo lo que esto significaba de restos de papillas, barro de tiestos o lo que fuera que hubiera por el suelo donde investigaba sin parar.

Y por ello, un día sucedió lo peor que se podía imaginar:

Un mal día de sol, unas manos bienintencionadas lo metieron en la lavadora, insensibles a sus llantos al verle dando vueltas espumosas entre otros compañeros de peluche y una mantita de dibujos azules y blancos.
Salió del tambor para ir a parar en la cuerda, colgado por las orejas, goteando lágrimas por las patas hacia sus manitas que no alcanzaban a salvarle.

Olía bien. Lo peinaron. Plancharon su lacito de raso. Estaba guapo.
Y volvieron las sonrisas y las risas y los secretos de gorgojitos en la cuna.

Periódicamente, se repetía el baile en la lavadora, las orejas con pinzas, el peinado de tripa y lomo,
el planchado del lacito y el olor a suavizante.
Pero ya no era un drama.
Sabía que a la noche estaría otra vez a su lado, en la nueva cama tan grande donde a veces se perdía.

Hasta que un día, desde abajo, intuyó que algo andaba mal. Su mirada le resultaba rara. No era él.
En la última batalla contra los gérmenes, había perdido un ojo... que nunca apareció.

Aquella noche, a pesar de nanas y caricias, durmió
con la almohada húmeda de soledad.

Pero a la mañana siguiente, le despertó la mirada sonriente de dos ojos como botones dorados que brillaban desde el pie de su cama.

Y desde ese día, todos le llamaron
                                          "Osito-ojitos-de-oro".

Pompita con suavizante para él, que ya no está.
Para Jara, su hijo y su Yogui. ... y "nuestra línea";)
Y pensando en un chiquillo que pronto cumple un añito.

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