martes, 9 de enero de 2018

Magia incomprendida

Salían de la ducha, apenas envueltos en las mantas esponjosas de ondas grisáceas colgadas de los árboles. Y lo adivinaron todo al toparse con la silueta negra que los olisqueaba desde abajo:
El gato apenas se movía, husmeando el cielo donde hoy no adivinaba ningún aletear prometedor.
El animal no entendía nada de este silencio expectante y sin ecos.
Pero ellos lo sabían desde hacía días: pronto les dejarían salir a tropel para jugar. Sus rizos blancos brillaban de impaciencia, su piel azulada se estremecía de placer anticipado...
Repasaron las imágenes guardadas de sus anteriores juegos y fechorías y ya listos, se amontonaron cerca de la puerta: era su hora. Iban a caer mansamente o bailando encima del paisaje.
Y los duendes de los copos hicieron su entrada. Nieve susurrante.
Nieva. Y sigue nevando. El gato negro se pasea, lame las gotas blancas que se escurren en su lomo. Y, desconcertado, da una vuelta al jardín irreconocible. Espera el sol... que hoy está de huelga.
El cielo sigue lleno de duendes juguetones. Le incordian: no entiende la risa de estos seres mojados y azules.
...Y se refugia en casa, cerca de la chimenea que ronronea.

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Pompita blanca y sonriente.
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sábado, 23 de diciembre de 2017

"¡Queremos turrón, turrón, turrón..." U otra cosa... 2ª parte

... He decidido volver por Navidad... no a la casa paterna-materna (que ya no puedo) sino a los recuerdos de mi infancia... (mi porcentaje nostálgico dulce)
Y he decidido también endulzaros este año el momento navideño con algo más facíl de consumir; (y menos peligroso para la dentadura también, dicho sea de paso.)

Y para ello, os voy a regalar una receta de las mías.
Bueno... era de mi madre; que la bordaba. Pero como la heredé yo, ya es mía; y no se me ocurre otra cosa más dulce para compartir con vosotros...
Pues ahí va:

Receta de carne (o crema) de membrillo
Necesitaremos ingredientes baratos (otra ventaja en estas fechas)
Membrillos, manzanas y limón.
 
Y si apetece, un chorrito de ron también. O cualquier licor dulce que se tenga a mano. Es opcional pero le da un puntito de más.
¡Se me olvidaba!... y azúcar; bastante azúcar...
Pero bueno... "Una vez al año no hace daño" ¿no?...

Modo de hacer
Se pela y trocea en daditos membrillos y manzanas; el limón sólo troceado con su piel.
Se echa la fruta a la cacerola con un pelín de agua (un dedito nada más para evitar que se agarre al principio de la cocción al fondo del recipiente hasta que la fruta suelte la suya propia)


Y se dan vueltas y vueltas y vueltas y más vueltas a fuego lento.
Mientras tanto, se saborea el aroma mágico que inunda toda la casa y se disfruta del color cada vez más cálido que adquieren la fruta... y los recuerdos asociados.
Vueltas y vueltas y más vueltas (eso sí... hay que tener paciencia, como para casi todo en la cocina...y en la vida)
Yo aprovecho también este prolongado  "estar al pie del fogón" para hacer ejercicios de estiramientos varios ya que durante las fiestas, mi señor Pilates se va de vacaciones y priva mi esqueleto de su ayuda tan necesaria (risas incluídas).
Cada uno es cada uno. Y sobre gustos, colores y necesidades...

Bien... A lo nuestro, cocinera, que otra vez te enrollas.

Modo de hacer (continuación)
Cuando ya tiene la mezcla un aspecto de puré grueso, se le pasa unos minutos de batidora hasta obtener un puré fino.
Se pesa el resultado y se añade el mismo peso de azúcar.
Y el chorrito de ron.
Y vueltas y vueltas y más vueltas hasta que la mezcla adquiera un color anaranjado claro.


Llegados a este punto, tenemos dos opciones:
-O bien seguir hasta que la pasta se haga más seca y oscura y una vez enfriada en un centímetro de grosor y sobre papel de horno, se pueda recortar al día siguiente en figuritas navideñas decorativas.
-O bien (lo que yo prefiero) parar la cocción para que conserve su cremosidad y se pueda untar facílmente en la tostada del desayuno o en el bocata con queso de cabra o mezclar con la cuajada o el yogur.
O también comérsela a cucharada limpia como hacen los golosos.
O incluso rebañando el recipiente con el dedo como hacen los muy golosos de mi casa.

Y aquí tenéis parte del resultado. Espero que os guste.


 

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Pompita de ¡¡FELICES FIESTAS!! para todos.
Que cada uno las viva según la mezcla fluctuante de sus porcentajes.
Y como todos tenemos cerca a algún espécimen de cada clase, a los míos cercanos les digo con todo cariño...
Los Hedonistas que sigan disfrutando a tope como cada año.
Los Familiares y sus Amigos también, con calor de hogar y sonrisas.
Los Nostálgicos... que no recuerden más que al niño ilusionado que fueron; pues la Navidad es esto en su esencia ¿no?...
Celebrar (con o sin matiz religioso) la Infancia y su promesa de tiempos mejores que sólo los niños saben imaginar y construir.
... Los Gruñones empedernidos...
 ¡Ay!... Estos... ya no sé qué hacer con ellos... Y tengo unos cuantos a mi alrededor...
...¡¡que se metan en la cama y, como los osos gruñones y malhumorados, hibernen hasta el día 7 de enero, escuchando en bucle cualquier versión de la ópera
"La marcha de los Reyes magos" de L´Arlésienne " de Bizet!!
Es muy alegre. Y la música amansa a las fieras...

                                   https://www.youtube.com/watch?v=M7p74wVffpI

... O si no les gusta la ópera, les sugiero esto también:

                                           https://www.youtube.com/watch?v=1dRqTKZQGTo

Que las Fiestas os sean dulces a todos.

                                   Lo dicho: ¡¡Pasadlo bien!!  Muacssssss

Nos "veremos" en 2018. :) Supongo...

martes, 19 de diciembre de 2017

"¡Queremos turrón, turrón, turrón!"... 1ª parte

Pues sí... ya estamos otra vez en Navidad.
Y ya estamos otra vez bombardeados por los "clichés" publicitarios navideños... Están los anuncios varios en la tele con música insidiosa y letra común de "¡Compra, compra!"
O los comercios con la cacofonía de sus también machaconas musiquitas pegadizas (con letra añadida a la anterior de "¡Me lo pido!")
O los balances de fin de año con sus encuestas varias y porcentajes de toda clase...
Y hablando de porcentajes, un artículo sobre las Fiestas, leído recientemente, informaba de lo siguiente (aunque en esto de las encuestas siempre recelo... Nunca me han preguntado nada a mí.... Quizás porque intuyen que siempre me enrollo, matizando...)
Decían las encuestas que...
-El X por ciento de la población, pertenece al género Hedonista  (los que disfrutan de todos sus aspectos brillantes y alegres.)
-Para el X por ciento son fechas de estar más con la Familia y los Amigos.
-Otro X por ciento se inclina por la franja de los Gruñones (y su recurrente runrún de "obligación, falsedad y consumismo")
-Una X parte, según sus años vividos, está en el grupo de los Nostálgicos.
-Algunos reconocen fluctuar entre varios grupos...
O dicen esto de NS/ NC...
... Curiosamente no se mentaba al porcentaje de los que enfocan el tema como un período de contribuir a suavizar estos días la vida de los más desfavorecidos...
o bien porque se presupone que lo hacen todos los días del calendario sin pregonarlo...
o bien porque al articulista le dio vergüenza reconocer que muchos lo piensan y no hacen nada palpable...
o bien porque se acuerdan de los "sin estrella de ninguna clase" sólo entre besugo y turrón, acallando su mala conciencia con un par de palabras...hasta las próximas Fiestas o encuestas...

Sí, estamos en Fiestas y no hay forma de escapar... ¿O sí?... Depende...
Depende de las vivencias, circunstancias de la infancia o de la adultez de cada uno... y mucho de su forma de encarar los recuerdos también...
Yo, como pertenezco a varios de estos porcentajes, y con tal de no amargar a nadie, prefiero un año más decantarme por... lo dulce.
Así que...¡Al turrón!... 
O casi... porque, para mí, por mis vivencias pasadas, el turrón (o "le nougat" en mi tierra) no es una cita obligatoria de Navidad sino los dulces recuerdos gastronómicos traídos de veraneos en Provenza donde abundan los almendros. Y una delicia que siempre se comía sin fecha y con un pequeño martillo al lado acompañando a las copitas del vino dulce de allí ... ¡qué  recuerdos!...

Y como hace nada me reí de lo lindo con un texto que me mandaron sobre los avatares que conlleva empecinarse a tomar turrón rebelde en estas fechas (rebelde por empaquetado con este sistema llamado "abre fácil" de ahora; sistema que, punto a su favor, al dificultar nuestro acceso a la golosina, cuida de nuestra analítica post fiestas ("¡qué bien tienes siempre el azúcar!" me dicen mi doctora de cabecera y sus compinches de especialidades, cada vez que nos vemos.)
Y como mis doloridas manos ya bastante sufren a la hora de abrir "fácilmente" también los frascos de pastillajos varios que ella me manda (con cariño, porque de tanto rato como pasamos juntas es ya más amiga que simple vecina); hablo de estos frascos con "tapa a prueba de niños" (ya sabéis: este invento diabólico que hay que apretar fuerte y a la vez girar)...
Pues por todo este batiburrillo de consideraciones varias...
He decidido volver por Navidad... no a la casa paterna-materna (que ya no puedo) sino a los recuerdos de mi infancia... (mi porcentaje nostálgico dulce)
Y he decidido también intentar endulzaros este año los días navideños con algo más fácil de consumir; (y menos peligroso para la dentadura también, dicho sea de paso.)

Y para ello, os voy a regalar una receta de las mías.
Bueno... era de mi madre, que la bordaba...
Pero como la heredé yo, ya es mía. Y no se me ocurre otra cosa más dulce para compartir con vosotros...

Pero os haré esperar unos días... La espera fomenta la ilusión... ¿no?...
Y si no me creéis, mirad a los niños de nuestro privilegiado entorno cercano: ellos sí que saben disfrutar de la Navidad sin cálculo ni porcentaje, al cien por cien.
Con los ojos llenos de estrellitas de ilusión...

Hasta prontito...

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Pompita con anticipado sabor a Fiestas :))
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martes, 28 de noviembre de 2017

Zapatillas bizcas



-Y ahora ¿qué hacemos?...
-No sé...


¡¡¡Socorro!!!...

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Pompita...
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martes, 21 de noviembre de 2017

Pobre Martín

Los vericuetos del cerebro son curiosos... a veces una palabra, una imagen, un cuadro, una canción bastan para disparar otras palabras, otras imágenes, otras canciones. 
Me pasa a menudo; como a todos creo ("la loca de la casa" que hace horas extras a poco que la dejes suelta.)
Y hace unas semanas, al leer a nuestro vecino y amigo, Juan L. Trujillo, me vino a la mente una canción... Sí, otra vez una de Brassens. (prometo que será la última de este año.)
Por el tema que tocaba Juan en su tan conmovedor y acertado texto; la existencia de los, muchas veces, invisibles, humildes y entregados trabajadores sin los cuales no tendríamos ni bodegas famosas y olorosas ni campos de cultivo floridos para nuestro sustento. 
Personas púdicas que desaparecen sin hacer ruido, apartados o aplastados por el progreso como el sabio capataz de la historia de Juan o de puro agotamiento después de guerrear con la vida como hizo el pobre Martín de esta canción.

Pauvre Martin................Pobre Martín.

Con una azada al hombro,
Un dulce cantar a los labios
Un dulce cantar a los labios´
Mucho valor en el alma,
Se iba a trabajar duro al campo.

Pobre Martin, pobre miseria.
Escarba la tierra, escarba el tiempo.

Para ganar el pan de su vida
Del alba al anochecer
Del alba al anochecer
Se iba a cavar la tierra
En cualquier lugar, por cualquier tiempo.

Pobre Martin, pobre miseria
Escarba la tierra, escarba el tiempo.

Sin dejar asomar en su cara
Ni envidia ni maldad
Ni envidia ni maldad,
Cavaba el campo de otros
Siempre escarbando, siempre escarbando.

Pobre Martin, pobre miseria
Escarba la tierra, escarba el tiempo.

Y cuando la muerte le invitó
Para arar su último campo
Para arar su último campo
A solas, excavó su tumba
Rápido, a escondidas.

Pobre Martín, pobre miseria.
Escarba la tierra, escarba el tiempo.

A solas excavó su tumba
Rápido, a escondidas
Rápido, a escondidas,
Y allí se tumbó, sin decir nada
Para no molestar a la gente.

Pobre Martín, pobre miseria
Duerme bajo la Tierra, duerme bajo el Tiempo.

                                    https://www.youtube.com/watch?v=bph3YD5IvsQ
                          
Te prometí mi traducción, Juan. Y aquí la tienes. ;)
Gracias por darme la oportunidad de "cobrar" tiempo en algo que me gusta: traducir a Brassens y compartirlo con vosotros. :)

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Pompita con susurro y sonrisa :)
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martes, 7 de noviembre de 2017

Refugio musical

Cuando soplan aires desagradables y los frioleros no sabemos adónde refugiarnos, cada uno se busca un lugar acogedor...
Para algunos es el cine, o el deporte (si el cuerpo les acompaña), otros se entretienen haciendo sudokus o crucigramas, otros escriben poesías o se evaden afanándose delante de los fogones o haciendo "petit point" o pintando mandalas o las paredes de su cuarto.
Y muchos escuchan música y se recrean en las notas, las letras y el ingenio del compositor y el autor.

Todos encontramos un lugar donde disfrutar y olvidarnos aunque sea sólo por un rato, de lo que nos molesta o nos duele (en el cuerpo o en el alma). 
Para mí, cada vez que lo necesito, este refugio musical es... ¿ya lo habéis adivinado?... Sí. Es Brassens.
Tengo a otros que me gustan por supuesto pero él...
Él es la hebra fundamental e imprescindible de mi cordón umbilical musical sin el cual algunos días me costaría calzarme y seguir andando.

Y hoy os traigo otra de las suyas. 

Aparte de un gran poeta, Brassens que cantó el amor y la amistad como nadie, era también un tocanarices, un tío incómodo (para algunos.)
Pocos gremios, personajes o situaciones chirriantes escapaban a su guitarra y su sonrisa burlona, a veces ácida (hoy en día se pondría  las botas con ver los telediarios... ¡Qué pena que se nos haya ido tan pronto!... "Nos habría hecho reír un poco".)
Sin por eso olvidarse del buen gusto en la forma, con vocabulario elegido, culto y también... contundente; no soez pero claro.

Los temas de esta canción eran algo "fuertes" en los años 50 del pasado siglo y esta canción (que fue la que le hizo conocer al gran público) fue una de las prohibidas en la radio de las cuales os hablaba hace... un par de años creo)
Existen otras muchas traducciones de esta canción por supuesto. 
Pero ¿porqué no proponer otra?...

Esta traducción no es sólo mía: fue un trabajo en equipo que se hizo a cuatro manos. 
Pero dos de esas manos no quieren firmar, arguyendo su propietario que él poco hizo (cosa que no es cierta, en absoluto) 
Así que después de pensármelo y no queriendo privar a algunos de esta canción, la traigo yo en solitario, asumiendo toda la responsabilidad. (había un libro de reclamaciones pero... no lo encuentro...jeje)

Le gorille... El gorila

A través de anchas rejas las féminas de la comarca
contemplaban a un potente gorila, sin importarles el qué dirán. 
Con impudor, estas comadres, escudriñaban un lugar preciso 
que mi madre me ha prohibido terminantemente mentar aquí. 
¡Cuidado con el gorila!...

 De repente, no se sabe por qué
se abre la prisión bien cercada 
donde vivía el hermoso animal, . 
Supongo que habían debido de cerrarla mal. 
El mono, al salir de su jaula dijo 
“Hoy es cuando la pierdo”; 
Hablaba de su virginidad, (lo habrán adivinado ustedes, espero. )
¡Cuidado con el gorila!

El dueño de la casa de fieras gritaba como un loco: 
“Leches! Esto es una lata
 pues el gorila jamás ha conocido mona” 
En cuanto el rebaño femenino supo que el mono era virgen, 
en lugar de aprovechar su suerte,
salió de estampida.  
¡Cuidado con el gorila!

Aquellas mismas que, no hacía mucho, lo miraban con un ojo ansioso, 
huyeron, probando que no eran consecuentes con sus ideas. 
Y cuán vano era su temor, 
pues el gorila es un jaranero superior al hombre en el abrazo, 
muchas mujeres os lo dirán. 
¡Cuidado con el gorila!

Todo el mundo se precipita fuera del alcance del mono en celo
excepto una vieja decrépita y un joven juez tarugo.
Al ver que todas se escabullen
el cuadrumano aceleró su tambaleo hacia las faldas
de la vieja y del magistrado. 
¡Cuidado con el gorila!

“¡Bah! Suspiraba la centenaria,
que aún me pudieran desear,
sería extraordinario
y, para ser sincera, inesperado” 
El juez impasible pensaba “Que me tomen por una mona 
es completamente imposible…” 
La continuación le probó que no. 
¡Cuidado con el gorila!

Suponed que, como el mono, uno de vosotros pueda verse 
obligado a violar a un juez o una anciana, 
¿cuál de los dos elegiríais?... 
Si un día de ésos, se me presenta una alternativa como ésa, 
estoy convencido de que la vieja sería el objeto de mi elección. 
¡Cuidado con el gorila!

Pero, desgraciadamente, si en el juego del amor el gorila no tiene precio, 
se sabe que, en cambio, no brilla por su gusto ni por su espíritu. 
Entonces, en lugar de optar por la vieja como hubiera hecho cualquiera, 
agarró al juez por la oreja y lo arrastró a un matorral. 
¡Cuidado con el gorila!

La continuación es entretenida, 
pero desgraciadamente no puedo contarla, 
y es una pena:
nos habría hecho reír un poco; 
pues el juez en el momento supremo  
gritaba “Mamá”, lloraba mucho, 
igual que el hombre al que ese mismo día había hecho cortar el cuello.

¡Cuidado con el gorila!

                                               https://www.youtube.com/watch?v=QSAzyMceCOA

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Pompita de "Gracias, Maestro, por... todo. Y sobre todo, 
                por estar siempre cerca."
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martes, 31 de octubre de 2017

Mi cita de octubre

Llevaba algunos días pensando en qué canción os iba a traer hoy como recuerdo-homenaje a Brassens siguiendo mi costumbre de cada año.
Pensativa estaba, sí... por muchos motivos... No porque no encontrase nada sino todo lo contrario.
Y ya tenía casi casi elegida una de las muchas suyas tan críticas y que se podría aplicar perfectamente a los aires que soplan últimamente...
pero no.

Toda la obra de Brassens es para mí como una piedra preciosa que según qué faceta miras te manda brillos de según qué color...
Y hoy no me apetecía traer el brillo de su ironía ácida sino el de su sonrisa divertida y pícara, y llena de poesía y ternura.

Y la canción de hoy es esto: poesía (mucho antes de cantar, Brassens empezó escribiendo poemas, empapado de la lectura de los grandes como Ronsard por ejemplo)
Y esta canción es también la ingenuidad (a veces sólo aparente) inspirada en las canciones llamadas "tradicionales" por su arraigo popular; en este caso un clásico algo triste y melancólico,
"À la claire fontaine"
Canción en la que una moza (o un mozo en ciertas versiones) llora el amor perdido por rechazar un ramo de flores; canción a la cual Brassens dio una melodía parecida con otra letra más en su estilo y con final optimista y guiño sonriente.

               Espero que os guste.

En el agua del claro manantial

En el agua del claro manantial,
Ella se bañaba desnudita.
Un remolino de viento repentino
Tiró sus ropas a las nubes.

Apurada me hizo entender
Para vestirla de ir a buscar
Brazadas de hojas de parra,
Flores de lirios o de azahar.

Con pétalos de rosas
Un pequeño corpiño le hice.
La hermosa niña no abultaba mucho:
Una sola rosa fue suficiente.

Con pámpanos 
Un a modo de faldita le hice
Pero la hermosa niña era tan pequeña
Que una sola hoja fue suficiente.

Me tendió sus brazos, sus labios
Como para agradecérmelo.
Los agarré tan febrilmente
Que se encontró de nuevo desvestida.

El juego le debió de gustar a la ingenua
Pues al manantial a menudo 
Se fue a bañar desnudita,
Rogando al Señor que soplara aire,
Que soplara aire...



                                                   https://www.youtube.com/watch?v=kHeP_DrlXPI

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Pompita brassensiana.
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martes, 24 de octubre de 2017

Y el viaje continúa... 3

...Cuando las hadas comprobaron que en las copas semidesnudas de los árboles los pájaros cantaban con alegría renovada, ellas, reagrupándose cerca del camino de pendiente suave que llevaba al riachuelo, dieron por terminada esta etapa de su trabajo y se adentraron más profundamente en el oscuro túnel...          continuará...   

... Todo era sombra y silencio... Salvo por los suspiros de placer de la Tierra y el eco lejano de los terrones que se desmoronaban a su paso exhalando olor vegetal...
Su entrada a tropel en el subterráneo había sido algo brusca y caótica... Y la mayoría se sacudían ahora las alas arrugadas y las botas embarradas.
Al mirarse unas a otras, primero aturdidas y sin atreverse a hablar, y sorprendiéndose luego de su aspecto nada cristalino, les entró una risa incontrolable que rebotó multiplicada en el techo de la cueva donde se encontraban. Y durante un rato jugaron a asustarse mutuamente haciendo muecas grotescas, aullando como monstruos cavernarios y bailando enloquecidas.
Pero conscientes de lo que allí habían venido a hacer, empezaron a repartirse las tareas: les había tocado arrancar cada uno de los secretos de las profundidades para regarlárselos al riachuelo que, según les habían explicado, se encontraba un poco más abajo y las esperaba ansiosamente...

Pero una vez más o el mapa estaba mal dibujado o habían errado en su camino porque al mirar a su alrededor no veían más que los muros escarpados y el cielo negro de una inmensa cueva.
Y se maravillaron de lo que iban descubriendo: otras generaciones de hadas de la lluvia habían moldeado, para pasar el tiempo, allí encerradas pobrecitas, sin encontrar salida al aire libre, un decorado de velos, cortinas, columnas, estrellas translúcidas, diminutas perlas albas o figuras caprichosas y jaspeadas de macarrones y coliflores.


Se oía a veces un "plic... plic" apagado cuando, de puro aburrimiento, unas agotadas elfas de lluvias pasadas se dejaban caer en el pequeño charco que se intuía más abajo y donde crecían tranquilamente anémonas rojizas y setas pétreas...


La mayoría de las hadas empezaron a llenar su mochila de los preciados minerales que el río necesitaba.
Algunas se entretuvieron retocando las esculturas esbozadas por sus antepasadas.


Pero otras bajaron en busca de algún pasadizo secreto o cualquier rendija para escapar de este sitio de ensueño, espectacular pero algo opresivo, semejante a un teatro abandonado lleno de secretos...      continuará...

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Pompita de    "¡¡¡¡Por fin ha llovido!!!!"...
          Poco...pero las hadas trotamundos pueden seguir con su viaje. :)

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Ps. Para no perderos en el subsuelo y saber algo más sobre la azarosa vida de las hadas trotamundos, consultad en la guía los capítulos 1 y 2 , pinchando en las primeras palabras de este divagar. ;)
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viernes, 20 de octubre de 2017

Desayunos varios

A veces me repito más que el ajo, lo sé... ¿qué se le va a hacer?...
Cosas de la edad.
Y hay una frase que repito y repito más que otras:

       " El desayuno es la comida más importante del día."

Y me gusta desayunar. Por un montón de motivos. Dietéticos y anímicos.
No sólo desayuno con croissants y café con leche como algunos podrían pensar... En realidad, casi nunca... Hombre, no lo voy a negar: me encantan los croissants. ¡Ojo! los auténticos, los de panadería de barrio, los de toda la vida, no las malas imitaciones de supermercado.
Y si me los como en Francia, de ésos de "pur beurre" pues mejor que mejor (para mi alma porque para mi colesterol... En fin... dejémonos de cosas tristes que con los telediarios estamos más que servidos...)
Y como se puede desayunar de forma tan variada  ¿porqué privarnos de la diversidad que tenemos a nuestro alcance?...
Y me encanta descubrir desayunos distintos, en cualquier región o de cualquier páis. Y si algún día me encuentro en marte o en la luna estoy segura de que algo nutritivo descubriría.

Recuerdo algunos desayunos sorprendentes y que han dejado huella en mi memoria y algunos en mis costumbres matutinas...
Salmón ahumado en Noruega y una nata agria sobre pan negro... una pasada de original y delicioso.
Copos de avena más té más huevos revueltos más tostadas más mermeladas varias más bacon más pastelitos caseros más... un montón de cosas que apenas cabían en la mesa de un B&B de Irlanda. ¡Agotador! pero todo tan delicioso y presentado con tanta amabilidad... Menos mal que fue corto el viaje y fuerte mi resistencia a las provocaciones.
Los churros con chocolate de Madrid... ¡Ay!... mi perdición...
Unas tostadas de mollete con zurrapa en Málaga, acompañadas de un zumo de naranja inmejorable.
Unas copiosas ensaladas con tomates, pepinos, aceitunas negras, frutos secos variados y queso fresco en  Cappadocia... desayuno de ensueño en un lugar de ensueño y con las mejores cerezas que he comido en mi vida.
Y para una amantísima del queso como yo, no podía faltar en mi lista de recuerdos "desayuniles" la maravillosa torta del Casar de Cáceres con su cuenco de fruta fresca al lado.... puffff ... otra pasada de desayuno no casero (pero que procuro obviar en casa... con pena... por el maldito colesterol)

Pero si hay un desayuno que tomo con frecuencia y mucho placer es
el pa amb tomaca que descubrí hace años en Cataluña y que adopté enseguida: un flechazo.
Una delicia que procuro preparar al modo de Manuel Vázquez Montalbán (o casi):
Receta copiada de uno de sus libros (vía Wiki ;)
" Oprimiendo con dos dedos los cantos de la rebanada para que el aceite empape bien la totalidad... (...) Es un prodigio de koiné cultural que materializa el encuentro entre la cultura del trigo europeo, la del tomate americana, el aceite de oliva mediterráneo y la sal de la tierra que consagró la cultura cristiana. Y resulta que este prodigio alimentario se les ocurrió a los catalanes hace poco más de dos siglos pero con tanta conciencia de hallazgo que lo han convertido en una seña de identidad equivalente a la lengua o a la leche materna... (...)   y adoptamos el pan con tomate como una ambrosia que nos permite la integración. "

Y yo también lo he adoptado. Como cualquier receta que me gusta, de cualquier región o de cualquier país.
Y me da igual que el pan sea de mi pueblo o del de al lado, el tomate de Murcia o de mi huerto, el aceite de Jaén o de Italia. (aunque por supuesto tengo mis preferencias gustativas como todo el mundo)
Y nadie va a poner fronteras ni banderas ni etiquetas a mis desayunos ni a mis gustos ni a mis amistades. Nadie.
Es más: ahora mismo he desayunado con pan amb tomaca, aunque sólo sea para llevar la contraria a algunos que lo piensan vetar de su mesa, al igual que otros muchos platos y productos, sin analizar que van a perjudicar a todos... empezando por ellos mismos.

La diversidad es lo más sabroso de la vida. En todas sus facetas.

Y yo no pienso perderme nada por la tozudez y la estupidez de unos pocos, del color que sean.

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Pompita a la hora del desayuno... y después de leer el periódico.
 Creo que ésta es una costumbre que se me va a quitar...
Desayunar ¡Noooo! ;)... Leer el periódico.
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martes, 10 de octubre de 2017

Niños de verano

 

Lápices de colores corretean en espacios abiertos. Quiméricos niños con hebras de seda enlazan rumorosos silencios. Refugiados en el perfume de las nubes, irizado azahar, alumbran luciérnagas con la mirada al caer la noche... Como vencejos, sus cometas, oníricos ecos, recorren anacarados cirros susurrantes en busca de estrellas. Efluvios de alhucema liban, soñadores...
Atesoran las horas y sus laderas vacilantes como mariposas efīmeras, arrancando vuelo irregular...

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Pompita de verano, extraviada y volando errática en un otoño caluroso...
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