martes, 19 de julio de 2011

Los hay….


Los hay dorados, paliduchos o muy morenos.
Los hay perfectos, estrafalarios, divertidos.
Los hay caseros, artesanales o de fábrica.
Los hay ardiendo y los hay congelados.
Los hay de la esquina de casa o serranos.
Los hay de sitios lejanos y más lejanos aún.
Los hay con nombre autóctono, genuino.
Los hay con nombre inventado, ridículo.
Los hay con compañero espesito o sorprendente.
Los hay de domingo o de diario.
Los hay compartidos o solitarios.
Los hay que parecen llaves de sereno de mañana.
Los hay que parecen pétalos de margarita.
Los hay de alegría de aquí o de añoranza de allí.
Los hay para todos los gustos … si gustan.

¿Qué son?............................ (sin foto hoy, obviamente)

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Pompita dedicada a un amigo que gusta mucho de ellos..... 
"Es que los hay que ...." :D.... 
Sí, gamberro: es para ti :D 
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martes, 12 de julio de 2011

Las palabras

Las palabras son este privilegio que tenemos los humanos sobre los animales, esta facultad de expresarnos con un código que solamente el género humano posee.
Muchas veces utilizadas con torpeza, con precipitación,  pocas veces descifrados con claridad sus matices.

Las palabras escritas son más pausadas la mayoría de las veces pero más peligroso su uso si no es reflexivo.
Las palabras pronunciadas poseen la fuerza de la intonación de nuestra voz pero corren a veces tan veloces que ni quien las dice las elige siempre con acierto, ni quien las oye tiene tiempo de saborearlas o analizarlas.

En este intercambio, nos ayuda nuestra voz pero también nuestra sonrisa, nuestra mirada, nuestro cuerpo entero, soplando calor con la mano que se tiende, el brazo que rodea, el hombro que se ofrece para consolar.

Cuando, por la distancia física, nuestras palabras se vuelven torpes al no disponer de esta ayuda del lenguaje corporal que todos desciframos desde la cuna sin ser muy concientes de ello ... ¿cómo transmitir nuestro cariño, nuestro apoyo, nuestro consuelo a quien lo necesita?...



                                      http://letrascanciones.mp3lyrics.org/y/yves-duteil/comme-dans-les/

martes, 5 de julio de 2011

La encina

Me gustan los árboles y tengo la suerte de vivir muy cerca de ellos.
La mayoría de los árboles de nuestro jardín son de aquí ( encinas y enebros) y lo eran mucho antes de venir nosotros a vivir a su lado.
Entretengo con algunos de ellos una relación muy especial.

Hace poco más de un año, se nos murió, atacada bruscamente por la "seca " una encina muy mayorcita ella... una de las joyas del jardín.

Se fue, dejando un hueco enorme, tanto físico como sentimental.

Allí también moraban animalitos varios, invisibles pero presentes por sus rastros ( camino vacilante y brillante de caracoles, muda de algun reptil, envoltorios secos y vacios de nidos de insectos desconocidos, alguna mantis religiosa, algun alacrán, algun sapillo...)

En sus ramas fuertes y rugosas, hizo sus primeras acrobacias mi gato explorador de 3 meses y fue también su sitio elegido para sus falsas siestas al acecho de ratones ( muchos) y pájaros ( esquivos casi siempre).

A su sombra, guardiana de nuestra intimidad, brotaban también charlas de despues del baño o con la noche bien entrada.

Se fue... no queda de ella más que algunas de sus ramas más gordas como una mano tendida, suplicando hacia el cielo.


Espectáculo desolador...

martes, 28 de junio de 2011

Te vas....

"Te vas ¿verdad?... No, calla.. no hace falta que me lo digas, lo sé...
Tu cuerpo te delata: llevas unos días tensa, evitando mis ojos, corriendo de un lado para otro, sin una mirada para mí.... Conozco esta ausencia... Nadie mejor que yo capta tus estados de ánimo, tu electricidad. Nadie mejor que yo intuye tus sonrisas desde dentro, ni interpreta tus sonrisas de fuera... No estoy seguro que tú sepas leer en mí, como yo leo en tu interior...

Tu maleta no está hecha todavía, pero te conozco bien: la harás en el último momento, como siempre, para engañarme mejor...






Tus caricias son mecánicas. Tus dedos se pasean por mi piel de manera distraída... no te has ido todavía pero ya estás lejos.

Me sé todas tus palabras, tus disculpas. Sé también que volverás... siempre vuelves...

Te vas con él ¿verdad?...

Dentro de nada, cogerás mi cara entre tus manos, me obligarás a mirarte a los ojos y me repetirás que lo sientes, que cuando él te llama te olvidas de todo y le sigues, que no tengo porqué preocuparme, que tengo amigos que cuidarán de mi soledad, que podré hacer lo que me de la gana sin que me gruñas....
Pero, nadie me hablará como tú lo haces, ni me acariciará donde más me enloquece. Nadie.

No ofendas mi inteligencia con tus explicaciones torpes que no entiendo ni quiero entender. Vete ya. Me las apañaré sin ti. Ya sabes cómo somos los de mi clase...

...Y no paras de escribir. Me acerco al teclado, quiero mimo, quiero jugar... me rechazas "Ahora ¡no! No tengo tiempo." 
Beso, lamo, mordisqueo la mano que me aleja. Te ablandas y me devuelves el beso pero.... sin entregarte  " No tengo tiempo, no seas pesado"

Tranquila. Tengo mi orgullo y me comportaré como es debido.... Puede que hasta me olvide de ti y me vaya también por allí...
No... no me podré alejar de esta casa que nos gusta tanto a los dos...

Me voy... te dejo hacer la maleta."

Todo esto leí en los ojos de mi gato esta mañana, cuando intentaba explicarle esta extraña costumbre de los humanos: irse de vacaciones.

Pompita dedicada a l@s gato-adict@s exclusivamente.... los demás no pueden entendernos.

martes, 21 de junio de 2011

La sonrisa

¡No tenía boca! Me llevé las manos a los labios. No los encontré. Sólo piel lisa, sin relieve, sin fisura, sin arrugas. Nada.
Me miré otra vez al espejo. Quisé reír, llorar: mi imagen me pareció grotesca. Nada. Ningún sonido, ni risa, ni grito, ni llanto.
Me dí la vuelta, asustada. El lapiz de labios cayó al suelo. "Albaricoque nº 123  "  ponía en el tapón: mi color preferido.




Me senté, cabizbaja, aturdida, abrumada. Miré la hora con preocupación.  "No llegaré a tiempo, no podré salir a la calle así, sin boca, sin poder hablar... "
Intenté serenarme. Siempre busco soluciones a todo  "Hablando se entiende la gente  " es una de mis frases favoritas.
Sí, sí ... hablando... pero sin boca...

Recogí el pintalabios del suelo; me dibujé una sonrisa. Una mirada más al espejo : " ¿Servirá?... Servirá. "
Salí a la calle, sonriendo por fuera con boca inexistente y temblando por dentro.

Sonreí al taxista y me llevó a mi destino... sin haberle dicho nada.
Llegó mi amiga, le dí dos besos al aire... no se percató de mi silencio.
En el restaurante, sin problema me trajeron lo que pedí. 
Una mirada furtiva al espejito del bolso...
Seguía el problema.

Pero ¿dónde estaba el problema? No tenía boca, es cierto... pero mi vida no cambiaba por ello.
Me entendían... Sonreí...

¿ Para qué hablar si te entienden con una sonrisa?




martes, 14 de junio de 2011

El principito




Con traje azul o verde, melancólico pero con risa de cascabeles al mirar las estrellas, sin raíces, de planeta en planeta en su afán por encontrar una solución para el suyo, viajando sin parar llevado por las alas de los pájaros, contemplando varias puestas de sol en el mismo día, meticuloso con la limpieza de su reducido y sin embargo amplio mundo, con ojos siempre sorprendidos y con sabiduría de niño, preocupado por un corderito, viendo elefantes donde otros no ven más que sombreros, hablando con zorro o serpiente o rosa o incluso adultos...

¿Quién no ha soñado nunca con encontrarse con un Principito? 

Se cruzó en mi camino, hace años este libro entrañable. Está ya rozado, perdida la cubierta de papel, sus esquinas romas, suaves de tanto acariciarlas, párrafos subrayados a lapiz en diferentes épocas.

Este libro no tiene ubicación fija en mis estanterías, sino que cambia de lugar estando en su sitio en cualquier sitio.

Uno de los libros que me llevaría a la isla desierta.





Pompita dedicada a mi princesa-bohemia





martes, 7 de junio de 2011

Martes

Era un martes, lo recuerdo muy bien.
El sol de invierno, el aire azul y fresco, luminoso, cigüeñas en la torre, una ardilla cruzando el pequeño parque.




Les ví, sentados en una terracita de dos mesas nada más (la otra vacía), charlando sin parar delante de unas cervezas.

¿Quienes serían? No eran de aquí...
¿Pareja? ¿Amigos? ¿Simples conocidos?
A ratos riendo, a ratos sonriendo, pero siempre charlando.

¿De qué hablarían?
Tranquilamente dieron una vuelta por el pueblo. Les seguí. Me intrigaban.
¿Familiares? No creo...
¿Compañeros de trabajo? No sé...
Era un martes por la mañana y parecían estar de vacaciones.

Me entraron ganas de acercarme con cualquier pretexto pero no me atreví a inventarme uno que habría roto el hilo de su dialogar.
Les ví subirse a un coche verde, sin parar de conversar.

Se fueron. ¿A dónde? Lo ignoro.
Y no sé porqué pero todavía los recuerdo.
¿Qué habrá sido de ellos?
¿Seguirán charlando sin parar?....

Pompita dedicada a esos desconocidos ...



  

martes, 31 de mayo de 2011

Lunes

Lunes, hoja en blanco donde esbozar las siluetas de la semana.

Lunes, lleno de promesas, de metas, de esperanzas, de proyectos aparcados en viernes.

Lunes, grises, de adultos gruñones y niños con sueño.

Lunes, de tráfico más torpe, de conductores mal despiertos, malhumorados, de atascos, de comentarios de futbol.

Lunes, que no suele gustar, arrancando de la cama otra vez demasiado temprano.

Lunes, a mí me gustas, día de la luna amada de los poetas.





Lunes, hoja en blanco...




martes, 24 de mayo de 2011

Diccionarios

Cuando era pequeña, tenía pocos libros pero sí uno básico: un diccionario... un libro maravilloso donde cada capítulo empezaba por un mundo grabado en mi recuerdo, con sus ilustraciones de múltiples palabras empezando por la A o la Z, donde los continentes tenían países en blanco y negro, como la tele, y fronteras y nombres distintos a los de hoy, donde no había fotos y todo era dibujo.
Y palabras por supuesto, muchas palabras, palabras conocidas y otras muchas desconocidas con sus aperturas varias que guiaban la lectura a base de bifurcaciones infinitas.






Palabras que, como en uno de esos libros de "Elige tu propia aventura " de los que tuvieron mis hijos, me llevaban alrededor del mundo, de significado en significado, palabras ensartadas en un hilo caprichoso para formar collares, pulseras y sobre todo diademas para mi cabeza de niña curiosa.

Añoro ese diccionario que debió de desaparecer de mi vida en un reparto fraternal ( para mí el diccionario, para ti el globo terráqueo, para ti el atlas).

Tengo otros, más completos, más actuales, de diferentes tamaños y vocación. Y sigo cayendo bajo el hechizo del camino en zigzag cada vez que los abro, hasta el punto de perder de vista, a menudo, la meta de mi paseo. Pero lo que más importa no es la meta del viaje sino el camino en si.

Como la vida misma.

Y ¿qué decir de mis diccionarios de idiomas?
Con sus palabras a veces tan distintas y otras tan parecidas y traicioneras donde por ejemplo "constipado " no significa "constipé " o " embarrassée" no se traduce por " embarazada" .
Con sus apartados resumidos de conjugación donde descubrimos que una sola letra separa nuestro condicional de nuestro futuro ( leerías... leeras / tu lirais..... tu liras).
Con sus reglas de gramática no intuitivas, delicia de profesores sádicos y tormento de alumnos principiantes y no tan principiantes.
Con sus reglas de ortografía de múltiples excepciones, divertidas o liosas ( según quién las mire).
Como la vida misma.
Existen diccionarios de cualquier temática pero no existe un diccionario para entender el lenguaje del alma donde cada uno interpreta a veces aproximadamente, traduce siempre bajo el prisma de experiencias pasadas, rara vez con acierto.


Como la vida misma.

Esta pompita, se la dedico a mis diccionarios que rara vez descansan en la estantería y muchas más en mi mesa, sólo desplazados por mis incursiones en los del ordenador, poderosos ayudantes pero a los que siempre faltarán los grabados ingeniosos de mi primer diccionario.
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martes, 17 de mayo de 2011

Menos mal...

"En la entrada, un zapato de mujer tirado de forma apresurada, en la escalera un vestido de primavera, sus tirantes rotos, en el umbral del dormitorio ropa interior, una camisa de hombre sin desabrochar..."

¡Tranquilos! No me ha dado por un relato X ( todo se andará jaja)

... La realidad cambia si multiplicamos las huellas, si añadimos la "S" del plural:

"TodaS laS ropaS de LoS armarioS por el suelo, todoS loS cajoneS fuera de la cómoda, laS joyaS brillando por su ausencia, laS fotoS del último viaje desaparecidaS con el portatil... y más cosas de esos recuerdos materiales que configuran una parte de nuestro pasado ..."

... Suena distinto ¿verdad?

Entraron en mi casa, violentaron mi intimidad, tocaron mi ropa, se llevaron mis recuerdos palpables... me hicieron daño en el alma unos desaprensivos que algunos periodistas llaman con estupidez, " amigos de lo ajeno "


A mí también me gusta lo ajeno:

La risa contagiosa de tal, la mirada limpia de cual, el olor del pelo de uno, las ideas acertadas de una... y no voy por allí llevándomelos ... porque son de ellos.

En un primer momento, me entraron ganas de morder, saqué  mi amplio vocabulario de tacos, adquirido poco a poco, en años, como otras cosas, pero sin usar apenas para conservarle su fuerza... y ¡vaya si brotó con fuerza!

Pero luego me dije: " Menos mal, ninguno estábamos en casa. Menos mal estamos ílesos, tocados sí, pero ílesos. Menos mal..."

Esta pompa de jabón no me gusta... me explotó en los ojos... pica.

Tendré que cambiar la llave que uso normalmente para hacerlas y soplar en el tubo de un bolí nuevo o en un colador-recoge impurezas...

Bueno... de técnicas de pompas de jabón , hablaremos otro día... el jabón y el agua que uso, no se los han llevado... menos mal.

PS no hay fotos, se las quedó la guardia civil.