martes, 27 de febrero de 2018

Un espectáculo celestial 3

Allí, al norte del norte del norte, en esta época del año la noche ya no es tan interminable: la primavera se acerca


y el sol se levanta perezosamente sobre las ocho de la mañana


Para acostarse a las cuatro de la tarde.


Lo que nos da tiempo para disfrutar por segunda vez al cabo de once años. Y esta vez no con el propósito de admirar el Sol de medianoche, muy digno de ver también, sino todo lo contrario:
Tiempo para disfrutar de las vistas de ensueño de este bonito país en las horas previas al espectáculo de las Auroras boreales (o Luces del Norte como las llaman allí.)

Tiempo para patear sus calles heladas y rebaladizas con este andar patoso por precavido que nos delata como turistas ya que los autóctonos andan con paso decidido y despreocupado gracias a sus crampones que se ponen y quitan con la misma soltura que nosotros abrimos y cerramos un paraguas.
Con esas temperaturas siempre bajo cero, con ese sol tan vago, también nos delatan las cuatro o cinco capas de ropa que nos asemejan al muñeco michelín (o a unas morsas de Svalbard ya que estamos cerca) mientras ves con asombro a alguna gente (autóctona sin duda) que va con un anorak finito o un bonito jersey, sin gorro y sin guantes tampoco, muchas veces.
El frío no es el mismo para todos, está claro. (ni las temperaturas "suaves" que pregonan en ciertos sitios son de creer a pie juntillas... ni mucho menos. Lo dirán para no retraer al turista del sur me imagino...)

Pero no nos dejamos asustar por menudencias (¡!) y con aire frío en la cara, salimos para disfrutar; y disfrutamos, de todo.
Paisajes impresionantes que cortan el aliento, costumbres distintas,








Curiosidades naturales como un pequeño maelstrom,


Cultura e Historia tan tan rica e interesante...

                                   http://kamaleon.viajes/la-epica-de-los-pioneros-del-artico-en-un-museo/

Una idea, pensada pero pronto descartada: el alquilar un coche para alejarse del centro de las ciudades de forma individual, sin guía. Descartada por estar las carreteras apenas visibles bajo gruesas capas de nieve y hielo, señalizadas en perfecto noruego que no dominamos ni un poquito, y en plena oscuridad, ya que las Artistas actúan generalmente entre las 11 de la noche y las 2 de la madrugada, más o menos.

Aunque el primer avistamiento ocurrió sorpresivamente a las 6 de la tarde, desde la cubierta helada y ventilada del ferry que une la ciudad de Bodo a las islas Lofoten.


El espectáculo se disfruta plenamente sin contaminación lumínica, en unos sitios alejados conocidos por los guías especialistas del país que saben muy bien dónde nos maravillará este segundo espectáculo a unos kilómetros de Svolvaer.
Desgraciadamente no me salieron nada presentables las fotos de ese día...

A esas horas y con un frío que pela, unos días más tarde, a las afueras de Tromso y después de varias paradas oteando el cielo, nos instalamos finalmente alrededor de una fogata rudimentaria (que no calienta nada de nada) ...


... y los "profesionales" sacan trípodes y máquinas de especialistas.
... Mientras los "amateurs" como yo, se quitan los guantes y tantean tiempos de exposición procurando no tiritar... tarea sumamente ardua con los 12 o 13º bajo cero que marcan los termómetros. Menos mal, no corre nada de aire; lo que acentuaría nuestra sensación térmica.
Y el cielo despejadísimo nos augura un buen tercer avistamiento en esa noche sin luna (especialmente elegida)

Mientras esperamos, el guía empieza... ¡¡a cocinar!!
En un perolo grande echa cantidad de verduras varias, especias cuyo nombre se queda sin saber (su inglés y el nuestro son distintos...) muchos trozos de salmón, pimienta, agua y mucha nata líquida. Todo esto sin gorro ni guantes y con el anorak finito y abierto como buen chico del norte del norte del norte que se precie; pero sin quitarle ojo al cielo donde a ratos y brevemente se divisan ligeras " nubes" estiradas y grises, ribeteadas de un verde clarito indefinido...

Parece que las Artistas quieren hacerse las interesantes y se demoran, evolucionando lentamente en el cielo, como sin ganas, como buscando inspiración... parecidas al humo de una chimenea en una noche apacible...
El frío nos muerde ferozmente los dedos y la nariz a pesar de la sopa tan caliente y tan rica. (Gracias, Roy.)
Y la impaciencia también nos pone a prueba. (confieso que ratos pienso:  "Yo, que odio los aviones y el frío ¿qué narices hago aquí? Estoy loca de remate.")
Pero "quién algo quiere, algo le cuesta" ¿verdad?...
Y el público reducido y variopinto (tres (cuatro) amigos españoles, cinco japoneses y nuestro noruego maestro de ceremonia y cocinero) aguanta estoicamente, sin parar de andar en círculo con el fin de no dejar opción al hielo de subirnos por las piernas.

Y de repente...

... todo el escenario se anima: los cada vez más numerosos velos, volutas y cortinas se mueven, a ratos con mucha velocidad, a ratos con mucho brillo.
La impresión es sobrecogedora... indescriptible... fuera del alcance de las palabras...
Silencio denso, expectante y maravillado del público sin aliento...
El cielo, un momento antes tan negro y salpicado de estrellas muy nítidas, de pronto se llena de luz; y no se sabe adónde mirar: bailan, literalmente bailan. Encima de nosotros, alrededor...
Como unos visillos con el aire...
Unos visillos blancos o grises ribeteados de verde tierno o rosa muy pálido cuando los ve el ojo humano.
Colores más intensos cuando los capta la máquina. Si es buena y bueno también el fotógrafo...

Mis fotos... ¡Ay! A ratos embobada sin acordarme de la máquina y a ratos hice muchas... y ninguna es para tirar cohetes, como era de esperar... Me conocéis y os lo avisé ...
Pero son mías.
Os podría haber puesto otras, mucho más vistosas y espectaculares, gentileza de nuestro guía Roy...
Pero no os lo habríais creído. ¿verdad que no?




Son mías.
Y para mí, todas (malas, malísimas o regulares) son la prueba de que no sólo lo he soñado en una noche de insomnio...La prueba de que la Luna no me mintió...
He vivido estos momentos místicos... Y ¡¡tres veces en una semana!!
Con una sonrisa extasiada que no se me borrará en la vida
                               cada vez que piense en las Luces del Norte...

**********************************************
Pompita con la sonrisa puesta :)))
.

jueves, 22 de febrero de 2018

Un espectáculo celestial 2

Ya he vuelto del norte del norte del norte ;)
Días intensos. Y vuelvo con los ojos llenos de imágenes maravillosas y con el alma repleta de sensaciones indescriptibles. :)))

Y me acordé de vosotros, los presentes en mi última entrada:

De ti, Little: nunca había visto tantas peluquerías y salones de belleza juntos en tan pocos metros cuadrados. :D Será que de tanto gorro para protegerse del viento frío, se estropean rápido los peinados de esas cabelleras tan rubias :)

De ti, Laura: qué fotazas maravillosas habrías hecho con tantos paisajes perfectos, casi irreales :) (tendrás que perdonarme las mías... :D)

De ti, Viento de Lebeche: con tanta agua que nunca está lejos, mezclando sus colores, agua dulce y salada de mar.

De ti, Juan, que en unos haikus magistrales habrías pintado cada momento mejor que nadie, con este arte que tú tienes :)

De ti, diego: por el azul insuperable de los cielos y el hielo. Los fulmares, el águila pescadora, los cormoranes y las cornejas cenicientas :) Y platos de bacalao y salmón, insuperables también :D

De ti, Tesa: por este frío intenso que tanto amas :D
(Y por este dolor mío de rodillas, tan intenso también, por el trote que les di. ;)

De ti, Dlt: por la Historia tan rica de este país y gentes tan peculiares ;)

También me acordé de ti, Marie-Fleur, mi Blomsy. Mucho. Y lo sabes.
Y de mi "galleguiña"...

Y de todos los que en un momento dado habéis pasado por aquí, compartiendo momentos dulces y leyendo mis divagares con ojos tan indulgentes.

Ya os contaré cosas...cuando mis fotos estén a punto ;) (Aviso: no esperéis maravillas: ya conocéis mi "arte" :DDD)

Pero que sepáis que... La luna no me mintió ;)

            ¡¡¡ LAS VI !!! Y LAS VI BAILAR :)))

**********************
Pompita de vuelta
.

martes, 13 de febrero de 2018

Un espectáculo celestial 1


Ya sabes que a las hadas del invierno les encanta la oscuridad de la noche ¿verdad? Porque es donde pueden soplar a gusto su aliento boreal de cellisca sobre el paisaje, cubriendo cimas y llanuras.
Por eso, huyendo de las zonas templadas donde no son siempre bien recibidas pero donde algunas veranean durante nuestro invierno, la mayoría viven en el norte.
Y más aún: al norte del norte del norte: allí donde la Noche es Interminable.

Pero hace mucho, mucho tiempo, tanto tiempo que nadie recuerda cuando fue, existía un hada diferente.
La llamaban Aurora pues había nacido en las primeras semanas del Día Infinito.
Y por ello precisamente, a ella, si bien le gustaba la noche, como a todo su Círculo mágico de amistades, también le gustaba la luz. Y sobre todo, la luz alegre de los colores del Día sin Fin que adornaban con flores los fiordos, las islas de su infancia y las casas de pescadores de su comarca.
Y cada vez que menguaba el Sol y apagaba los colores antes de irse, ella suspiraba, languidecía y siempre le rogaba, entre súplicas y lágrimas:
"Por favor, aunque te vayas para tan largo viaje y te lleves la luz, déjame por lo menos los colores. No puedo vivir sin ellos."
El Sol, como es lógico en un señor tan ocupado, no le hacía ni caso, siguiendo su recorrido programado en el cielo desde tiempos remotos.
Pero Aurora era tozuda y cada año le repetía:
"Por favor, te lo suplico, déjame los colores para alegrar el cielo de la noche."
Y así, año tras año... Año tras año...

De tanto insistir, nuestra hadita inconformista terminó por enfadar al Sol que aquel día explotó de mala manera; y resoplando tal viento huracanado armó una tormenta que no veas:
¡Que si tenía cosas más importantes que hacer, que qué se había creído, que si no tenía tiempo para los caprichos de una mocosa incordiosa, que si esto y lo otro!...
Era tal su mal humor que, cosa nunca vista, sus ojos disparaban rayos, su boca escupía chispas, su pelo se retorcía con rizos de fuego y se tambaleaba su corona sembrando el pánico entre las orcas.
Hasta los habitantes de tierras lejanas se asustaron pues pensaban ellos que tanto ruido iba a despertar a los volcanes...

Pero allí, al norte del norte del norte, allí donde moran las hadas del frío, en el silencioso cielo negro de la Noche Interminable, el aliento iracundo del Sol, imantado por el deseo de Aurora, se transformó en volutas rosadas, amarillas y verdes que maravillaron hasta a los renos que, ya lo sabes, no se emocionan fácilmente, siempre rumiando en su rincón.
Y las hadas de la oscuridad que se habían refugiado atemorizadas en sus cuevas de hielo, en lo más profundo de los glaciares azules, salieron al oír carcajadas.
Primero pensaron que serían las risas burlonas de las estrellas que se vuelven muy escandalosas, allí arriba, al norte del norte del norte, cuando la luna se toma un descanso y las deja brillar a su aire, sin hacerles sombra.
Pero, estupefactas, descubrieron a Aurora dando vueltas y vueltas en el cielo, rodeada de elfos de luz y bailando feliz con un largo vestido de moiré de colores vivos e irisados.
Desde lejos, por encima de las montañas nevadas, se oían la música de su risa alegre, el crujir de seda de los velos vaporosos que la envolvían y, sobre todo, los susurros extasiados de los niños samis que la admiraban, boquiabiertos.

El Sol, que siempre se entera de todo gracias a la Luna chismosa, supo de la felicidad que él había traído por casualidad al hada Aurora y supo también del éxito del espectáculo que todos (¡hasta los armiños y los frailecillos, imagínate!) le comentaban.
Generosamente, le prometió que les regalaría cada año, a ella y a todas las hadas de su estirpe, cintas, velos y chales de colores con la única condición de que bailasen de vez en cuando en el cielo para alegrar a los niños, durante la Noche Interminable.

Y por eso, cuando la luna se esconde entre bambalinas para dejarles su sitio en el escenario del firmamento nocturno, aparecen Aurora y sus hijas bailando, sobre plumón de cisne blanco... allí, al norte del norte del norte...

*******************************
Esta historia me la contó hace poco la Luna llena ...
¿O todo fue un sueño que tuve mientras consultaba el programa del espectáculo de Aurora y sus hijas, luces danzarinas..?

*******************************
Pompita volando, volando... hacia allí, hacia el Camino del Norte...
.

jueves, 25 de enero de 2018

Del Dy al Ho


Del Dy al Ho hay sólo un paso. Un número que cambia en mi tabla periódica vital. En cada cumpleaños, la consulto como quien consulta su horóscopo del nuevo año . Ya sé que no me aporta nada pero es una manía. Una más. Pero porqué no...

Y hoy... tachan, tachan... es mi cumpleaños.
Pero hoy este paso lo doy sin saltar de un año al otro con agilidad (esas malditas articulaciones grrr) ni con el delirio de teclas que se desparraman barrocamente, como a mí me gusta. No tengo tiempo...
No tengo tiempo para organizaros aquí una fiesta como me gustaría, con globos de colores, juegos de pista en el jardín y tarta (de chocolate por supuesto) Y también picoteo vario y alcoholes si queréis. No tengo tiempo... O el tiempo que tengo no lo sé manejar...
Demasiada agitación (o demasiada ensoñación) y poca realización. Cambio de dirección con reloj-brújula de brujos sin otras agujas que el segundero y el minutero que se comen las horas... Vagancia del cuerpo... Demasiado ruido externo... ¡Yo qué sé!...

"Vamos ... ¡Muévete!" me susurra la loca de mi casa.
Y no. El lápiz tigre se queda dormido. (y me pregunto cosas tontas e inútiles del estilo: ¿hibernan los tigres igual que los osos? Por supuesto que no. Pero por si acaso, me lo pregunto, nunca se sabe.)
Tranquilos, no me pasa nada. Sólo esto: hay preguntas vitales que no tienen respuestas. Y me quedo atascada, soñando, divagando, pensando (esto poco porque cansa aún más que la clase de pilates), holgazaneando... Me gusta holgazanear ¿pasa algo?...

Así que, como mis musas están cubiertas de hollín de la chimenea por donde intentaron colarse siguiendo el consejo bien intencionado de una vecina, y como ni las pompitas consiguen echar a volar por encima del tejado de mi "desván", ni han aparecido tampoco hadas en el jardín a pesar del tiempo casi primaveral, hoy me permito repetirme (y que nadie se atreva a intentar impedírmelo: hoy es mi cumple y hago lo que me da la gana)
Y me permito sacar del baúl de los recuerdos una cosa del tiempo que escribí ... hace tiempo.

Tiempo, tiempo, tiempo... me persigue esta palabra últimamente... ¿será un virus?... me lo tendrán que mirar... Qué pereza! Otra vez pedir hora, esperar y todo el tinglado posterior... mejor me quedo en mi caracola esperando que se me pase ¿no?...
Tranquilos, no me pasa nada. Sólo esto. Que estoy esperando que se me pase lo urgente para dedicarme a lo importante... Dos tubitos de cristal.

Y mientras tanto, me preparo una infusión para brindar con vosotros; ya sé que no se estila pero el alcohol me sienta fatal y podría desvariar aún más, empezar a tutearos y cosas por el estilo...
Ps. Vosotros os podéis echar otra cosa en la copa por supuesto:
             lo importante es brindar juntos y compartir... tiempo.

***********************************************

 El reloj de arena...


"-Y esto ¿qué es?
- Es un reloj. Como ves, está lleno de granitos de arena que al caer miden el tiempo. Va lento o rápido, depende de los ratos, buenos o malos. Algunas veces parece que se atasca...
Las chinitas del andar del tiempo...
Pero se vacía inexorablemente.
Y termina su historia cuando todas las arenas han caído.
Y cambia de mano."

Cambia de mano. Y de nuevo alguien pregunta:

"-Y ¿esto qué es? ¿Para qué sirve? ¿Por qué tiene tres colores? Tres velocidades ¿para qué? ¿por qué tres tiempos?
- Uno es para gastarlo: el cuerpo, el trabajo, el dinero,...
  Otro es para llenarlo: los estudios, las lecturas, las ideas compartidas, las conversaciones...
-Y ¿el tercer color?
- Bueno... depende de la infusión de cada uno... Verás..."

Pero no oye la respuesta: sin infusión, se ha dormido, recostándose en su juventud.

Un día, llegado su tiempo adulto, al prepararse una infusión, recuerda sus ingenuas preguntas y la media respuesta que se le dio.
Y la completa desde su desvelo:
"- El otro color es el del tiempo que dedicarás a tu corazón, tus ilusiones, tus sueños..."

Vuelve a mirar los tres tubitos de cristal, con sus arenas de color,
con sus tiempos de infusión más o menos largos.
Se pregunta cuál ha sido el color de cada tiempo,
de cada infusión de su vida...
Y se pregunta también si puede darle la vuelta al reloj...
Y a modo de respuesta, le da la vuelta.
Quitando la etiqueta que seguía pegada en un lateral.

**********************************
Pompita con tres colores...
Que dediqué en su tiempo a un querido vecino desaparecido...
Y hoy, va por ti, Tesa que tan bien aprovechas tu tiempo. :))
Yo, le tuve que robar horas al sueño para estar aquí hoy...
Ayudada por supuesto por la luna que siempre me desvela :D

.

martes, 9 de enero de 2018

Magia incomprendida

Salían de la ducha, apenas envueltos en las mantas esponjosas de ondas grisáceas colgadas de los árboles. Y lo adivinaron todo al toparse con la silueta negra que los olisqueaba desde abajo:
El gato apenas se movía, husmeando el cielo donde hoy no adivinaba ningún aletear prometedor.
El animal no entendía nada de este silencio expectante y sin ecos.
Pero ellos lo sabían desde hacía días: pronto les dejarían salir a tropel para jugar. Sus rizos blancos brillaban de impaciencia, su piel azulada se estremecía de placer anticipado...
Repasaron las imágenes guardadas de sus anteriores juegos y fechorías y ya listos, se amontonaron cerca de la puerta: era su hora. Iban a caer mansamente o bailando encima del paisaje.
Y los duendes de los copos hicieron su entrada. Nieve susurrante.
Nieva. Y sigue nevando. El gato negro se pasea, lame las gotas blancas que se escurren en su lomo. Y, desconcertado, da una vuelta al jardín irreconocible. Espera el sol... que hoy está de huelga.
El cielo sigue lleno de duendes juguetones. Le incordian: no entiende la risa de estos seres mojados y azules.
...Y se refugia en casa, cerca de la chimenea que ronronea.

*****************************
Pompita blanca y sonriente.
.

sábado, 23 de diciembre de 2017

"¡Queremos turrón, turrón, turrón..." U otra cosa... 2ª parte

... He decidido volver por Navidad... no a la casa paterna-materna (que ya no puedo) sino a los recuerdos de mi infancia... (mi porcentaje nostálgico dulce)
Y he decidido también endulzaros este año el momento navideño con algo más facíl de consumir; (y menos peligroso para la dentadura también, dicho sea de paso.)

Y para ello, os voy a regalar una receta de las mías.
Bueno... era de mi madre; que la bordaba. Pero como la heredé yo, ya es mía; y no se me ocurre otra cosa más dulce para compartir con vosotros...
Pues ahí va:

Receta de carne (o crema) de membrillo
Necesitaremos ingredientes baratos (otra ventaja en estas fechas)
Membrillos, manzanas y limón.
 
Y si apetece, un chorrito de ron también. O cualquier licor dulce que se tenga a mano. Es opcional pero le da un puntito de más.
¡Se me olvidaba!... y azúcar; bastante azúcar...
Pero bueno... "Una vez al año no hace daño" ¿no?...

Modo de hacer
Se pela y trocea en daditos membrillos y manzanas; el limón sólo troceado con su piel.
Se echa la fruta a la cacerola con un pelín de agua (un dedito nada más para evitar que se agarre al principio de la cocción al fondo del recipiente hasta que la fruta suelte la suya propia)


Y se dan vueltas y vueltas y vueltas y más vueltas a fuego lento.
Mientras tanto, se saborea el aroma mágico que inunda toda la casa y se disfruta del color cada vez más cálido que adquieren la fruta... y los recuerdos asociados.
Vueltas y vueltas y más vueltas (eso sí... hay que tener paciencia, como para casi todo en la cocina...y en la vida)
Yo aprovecho también este prolongado  "estar al pie del fogón" para hacer ejercicios de estiramientos varios ya que durante las fiestas, mi señor Pilates se va de vacaciones y priva mi esqueleto de su ayuda tan necesaria (risas incluídas).
Cada uno es cada uno. Y sobre gustos, colores y necesidades...

Bien... A lo nuestro, cocinera, que otra vez te enrollas.

Modo de hacer (continuación)
Cuando ya tiene la mezcla un aspecto de puré grueso, se le pasa unos minutos de batidora hasta obtener un puré fino.
Se pesa el resultado y se añade el mismo peso de azúcar.
Y el chorrito de ron.
Y vueltas y vueltas y más vueltas hasta que la mezcla adquiera un color anaranjado claro.


Llegados a este punto, tenemos dos opciones:
-O bien seguir hasta que la pasta se haga más seca y oscura y una vez enfriada en un centímetro de grosor y sobre papel de horno, se pueda recortar al día siguiente en figuritas navideñas decorativas.
-O bien (lo que yo prefiero) parar la cocción para que conserve su cremosidad y se pueda untar facílmente en la tostada del desayuno o en el bocata con queso de cabra o mezclar con la cuajada o el yogur.
O también comérsela a cucharada limpia como hacen los golosos.
O incluso rebañando el recipiente con el dedo como hacen los muy golosos de mi casa.

Y aquí tenéis parte del resultado. Espero que os guste.


 

**********************
Pompita de ¡¡FELICES FIESTAS!! para todos.
Que cada uno las viva según la mezcla fluctuante de sus porcentajes.
Y como todos tenemos cerca a algún espécimen de cada clase, a los míos cercanos les digo con todo cariño...
Los Hedonistas que sigan disfrutando a tope como cada año.
Los Familiares y sus Amigos también, con calor de hogar y sonrisas.
Los Nostálgicos... que no recuerden más que al niño ilusionado que fueron; pues la Navidad es esto en su esencia ¿no?...
Celebrar (con o sin matiz religioso) la Infancia y su promesa de tiempos mejores que sólo los niños saben imaginar y construir.
... Los Gruñones empedernidos...
 ¡Ay!... Estos... ya no sé qué hacer con ellos... Y tengo unos cuantos a mi alrededor...
...¡¡que se metan en la cama y, como los osos gruñones y malhumorados, hibernen hasta el día 7 de enero, escuchando en bucle cualquier versión de la ópera
"La marcha de los Reyes magos" de L´Arlésienne " de Bizet!!
Es muy alegre. Y la música amansa a las fieras...

                                   https://www.youtube.com/watch?v=M7p74wVffpI

... O si no les gusta la ópera, les sugiero esto también:

                                           https://www.youtube.com/watch?v=1dRqTKZQGTo

Que las Fiestas os sean dulces a todos.

                                   Lo dicho: ¡¡Pasadlo bien!!  Muacssssss

Nos "veremos" en 2018. :) Supongo...

martes, 19 de diciembre de 2017

"¡Queremos turrón, turrón, turrón!"... 1ª parte

Pues sí... ya estamos otra vez en Navidad.
Y ya estamos otra vez bombardeados por los "clichés" publicitarios navideños... Están los anuncios varios en la tele con música insidiosa y letra común de "¡Compra, compra!"
O los comercios con la cacofonía de sus también machaconas musiquitas pegadizas (con letra añadida a la anterior de "¡Me lo pido!")
O los balances de fin de año con sus encuestas varias y porcentajes de toda clase...
Y hablando de porcentajes, un artículo sobre las Fiestas, leído recientemente, informaba de lo siguiente (aunque en esto de las encuestas siempre recelo... Nunca me han preguntado nada a mí.... Quizás porque intuyen que siempre me enrollo, matizando...)
Decían las encuestas que...
-El X por ciento de la población, pertenece al género Hedonista  (los que disfrutan de todos sus aspectos brillantes y alegres.)
-Para el X por ciento son fechas de estar más con la Familia y los Amigos.
-Otro X por ciento se inclina por la franja de los Gruñones (y su recurrente runrún de "obligación, falsedad y consumismo")
-Una X parte, según sus años vividos, está en el grupo de los Nostálgicos.
-Algunos reconocen fluctuar entre varios grupos...
O dicen esto de NS/ NC...
... Curiosamente no se mentaba al porcentaje de los que enfocan el tema como un período de contribuir a suavizar estos días la vida de los más desfavorecidos...
o bien porque se presupone que lo hacen todos los días del calendario sin pregonarlo...
o bien porque al articulista le dio vergüenza reconocer que muchos lo piensan y no hacen nada palpable...
o bien porque se acuerdan de los "sin estrella de ninguna clase" sólo entre besugo y turrón, acallando su mala conciencia con un par de palabras...hasta las próximas Fiestas o encuestas...

Sí, estamos en Fiestas y no hay forma de escapar... ¿O sí?... Depende...
Depende de las vivencias, circunstancias de la infancia o de la adultez de cada uno... y mucho de su forma de encarar los recuerdos también...
Yo, como pertenezco a varios de estos porcentajes, y con tal de no amargar a nadie, prefiero un año más decantarme por... lo dulce.
Así que...¡Al turrón!... 
O casi... porque, para mí, por mis vivencias pasadas, el turrón (o "le nougat" en mi tierra) no es una cita obligatoria de Navidad sino los dulces recuerdos gastronómicos traídos de veraneos en Provenza donde abundan los almendros. Y una delicia que siempre se comía sin fecha y con un pequeño martillo al lado acompañando a las copitas del vino dulce de allí ... ¡qué  recuerdos!...

Y como hace nada me reí de lo lindo con un texto que me mandaron sobre los avatares que conlleva empecinarse a tomar turrón rebelde en estas fechas (rebelde por empaquetado con este sistema llamado "abre fácil" de ahora; sistema que, punto a su favor, al dificultar nuestro acceso a la golosina, cuida de nuestra analítica post fiestas ("¡qué bien tienes siempre el azúcar!" me dicen mi doctora de cabecera y sus compinches de especialidades, cada vez que nos vemos.)
Y como mis doloridas manos ya bastante sufren a la hora de abrir "fácilmente" también los frascos de pastillajos varios que ella me manda (con cariño, porque de tanto rato como pasamos juntas es ya más amiga que simple vecina); hablo de estos frascos con "tapa a prueba de niños" (ya sabéis: este invento diabólico que hay que apretar fuerte y a la vez girar)...
Pues por todo este batiburrillo de consideraciones varias...
He decidido volver por Navidad... no a la casa paterna-materna (que ya no puedo) sino a los recuerdos de mi infancia... (mi porcentaje nostálgico dulce)
Y he decidido también intentar endulzaros este año los días navideños con algo más fácil de consumir; (y menos peligroso para la dentadura también, dicho sea de paso.)

Y para ello, os voy a regalar una receta de las mías.
Bueno... era de mi madre, que la bordaba...
Pero como la heredé yo, ya es mía. Y no se me ocurre otra cosa más dulce para compartir con vosotros...

Pero os haré esperar unos días... La espera fomenta la ilusión... ¿no?...
Y si no me creéis, mirad a los niños de nuestro privilegiado entorno cercano: ellos sí que saben disfrutar de la Navidad sin cálculo ni porcentaje, al cien por cien.
Con los ojos llenos de estrellitas de ilusión...

Hasta prontito...

********************
Pompita con anticipado sabor a Fiestas :))
.

martes, 28 de noviembre de 2017

Zapatillas bizcas



-Y ahora ¿qué hacemos?...
-No sé...


¡¡¡Socorro!!!...

**********************************
Pompita...
.

martes, 21 de noviembre de 2017

Pobre Martín

Los vericuetos del cerebro son curiosos... a veces una palabra, una imagen, un cuadro, una canción bastan para disparar otras palabras, otras imágenes, otras canciones. 
Me pasa a menudo; como a todos creo ("la loca de la casa" que hace horas extras a poco que la dejes suelta.)
Y hace unas semanas, al leer a nuestro vecino y amigo, Juan L. Trujillo, me vino a la mente una canción... Sí, otra vez una de Brassens. (prometo que será la última de este año.)
Por el tema que tocaba Juan en su tan conmovedor y acertado texto; la existencia de los, muchas veces, invisibles, humildes y entregados trabajadores sin los cuales no tendríamos ni bodegas famosas y olorosas ni campos de cultivo floridos para nuestro sustento. 
Personas púdicas que desaparecen sin hacer ruido, apartados o aplastados por el progreso como el sabio capataz de la historia de Juan o de puro agotamiento después de guerrear con la vida como hizo el pobre Martín de esta canción.

Pauvre Martin................Pobre Martín.

Con una azada al hombro,
Un dulce cantar a los labios
Un dulce cantar a los labios´
Mucho valor en el alma,
Se iba a trabajar duro al campo.

Pobre Martin, pobre miseria.
Escarba la tierra, escarba el tiempo.

Para ganar el pan de su vida
Del alba al anochecer
Del alba al anochecer
Se iba a cavar la tierra
En cualquier lugar, por cualquier tiempo.

Pobre Martin, pobre miseria
Escarba la tierra, escarba el tiempo.

Sin dejar asomar en su cara
Ni envidia ni maldad
Ni envidia ni maldad,
Cavaba el campo de otros
Siempre escarbando, siempre escarbando.

Pobre Martin, pobre miseria
Escarba la tierra, escarba el tiempo.

Y cuando la muerte le invitó
Para arar su último campo
Para arar su último campo
A solas, excavó su tumba
Rápido, a escondidas.

Pobre Martín, pobre miseria.
Escarba la tierra, escarba el tiempo.

A solas excavó su tumba
Rápido, a escondidas
Rápido, a escondidas,
Y allí se tumbó, sin decir nada
Para no molestar a la gente.

Pobre Martín, pobre miseria
Duerme bajo la Tierra, duerme bajo el Tiempo.

                                    https://www.youtube.com/watch?v=bph3YD5IvsQ
                          
Te prometí mi traducción, Juan. Y aquí la tienes. ;)
Gracias por darme la oportunidad de "cobrar" tiempo en algo que me gusta: traducir a Brassens y compartirlo con vosotros. :)

************************
Pompita con susurro y sonrisa :)
.

martes, 7 de noviembre de 2017

Refugio musical

Cuando soplan aires desagradables y los frioleros no sabemos adónde refugiarnos, cada uno se busca un lugar acogedor...
Para algunos es el cine, o el deporte (si el cuerpo les acompaña), otros se entretienen haciendo sudokus o crucigramas, otros escriben poesías o se evaden afanándose delante de los fogones o haciendo "petit point" o pintando mandalas o las paredes de su cuarto.
Y muchos escuchan música y se recrean en las notas, las letras y el ingenio del compositor y el autor.

Todos encontramos un lugar donde disfrutar y olvidarnos aunque sea sólo por un rato, de lo que nos molesta o nos duele (en el cuerpo o en el alma). 
Para mí, cada vez que lo necesito, este refugio musical es... ¿ya lo habéis adivinado?... Sí. Es Brassens.
Tengo a otros que me gustan por supuesto pero él...
Él es la hebra fundamental e imprescindible de mi cordón umbilical musical sin el cual algunos días me costaría calzarme y seguir andando.

Y hoy os traigo otra de las suyas. 

Aparte de un gran poeta, Brassens que cantó el amor y la amistad como nadie, era también un tocanarices, un tío incómodo (para algunos.)
Pocos gremios, personajes o situaciones chirriantes escapaban a su guitarra y su sonrisa burlona, a veces ácida (hoy en día se pondría  las botas con ver los telediarios... ¡Qué pena que se nos haya ido tan pronto!... "Nos habría hecho reír un poco".)
Sin por eso olvidarse del buen gusto en la forma, con vocabulario elegido, culto y también... contundente; no soez pero claro.

Los temas de esta canción eran algo "fuertes" en los años 50 del pasado siglo y esta canción (que fue la que le hizo conocer al gran público) fue una de las prohibidas en la radio de las cuales os hablaba hace... un par de años creo)
Existen otras muchas traducciones de esta canción por supuesto. 
Pero ¿porqué no proponer otra?...

Esta traducción no es sólo mía: fue un trabajo en equipo que se hizo a cuatro manos. 
Pero dos de esas manos no quieren firmar, arguyendo su propietario que él poco hizo (cosa que no es cierta, en absoluto) 
Así que después de pensármelo y no queriendo privar a algunos de esta canción, la traigo yo en solitario, asumiendo toda la responsabilidad. (había un libro de reclamaciones pero... no lo encuentro...jeje)

Le gorille... El gorila

A través de anchas rejas las féminas de la comarca
contemplaban a un potente gorila, sin importarles el qué dirán. 
Con impudor, estas comadres, escudriñaban un lugar preciso 
que mi madre me ha prohibido terminantemente mentar aquí. 
¡Cuidado con el gorila!...

 De repente, no se sabe por qué
se abre la prisión bien cercada 
donde vivía el hermoso animal, . 
Supongo que habían debido de cerrarla mal. 
El mono, al salir de su jaula dijo 
“Hoy es cuando la pierdo”; 
Hablaba de su virginidad, (lo habrán adivinado ustedes, espero. )
¡Cuidado con el gorila!

El dueño de la casa de fieras gritaba como un loco: 
“Leches! Esto es una lata
 pues el gorila jamás ha conocido mona” 
En cuanto el rebaño femenino supo que el mono era virgen, 
en lugar de aprovechar su suerte,
salió de estampida.  
¡Cuidado con el gorila!

Aquellas mismas que, no hacía mucho, lo miraban con un ojo ansioso, 
huyeron, probando que no eran consecuentes con sus ideas. 
Y cuán vano era su temor, 
pues el gorila es un jaranero superior al hombre en el abrazo, 
muchas mujeres os lo dirán. 
¡Cuidado con el gorila!

Todo el mundo se precipita fuera del alcance del mono en celo
excepto una vieja decrépita y un joven juez tarugo.
Al ver que todas se escabullen
el cuadrumano aceleró su tambaleo hacia las faldas
de la vieja y del magistrado. 
¡Cuidado con el gorila!

“¡Bah! Suspiraba la centenaria,
que aún me pudieran desear,
sería extraordinario
y, para ser sincera, inesperado” 
El juez impasible pensaba “Que me tomen por una mona 
es completamente imposible…” 
La continuación le probó que no. 
¡Cuidado con el gorila!

Suponed que, como el mono, uno de vosotros pueda verse 
obligado a violar a un juez o una anciana, 
¿cuál de los dos elegiríais?... 
Si un día de ésos, se me presenta una alternativa como ésa, 
estoy convencido de que la vieja sería el objeto de mi elección. 
¡Cuidado con el gorila!

Pero, desgraciadamente, si en el juego del amor el gorila no tiene precio, 
se sabe que, en cambio, no brilla por su gusto ni por su espíritu. 
Entonces, en lugar de optar por la vieja como hubiera hecho cualquiera, 
agarró al juez por la oreja y lo arrastró a un matorral. 
¡Cuidado con el gorila!

La continuación es entretenida, 
pero desgraciadamente no puedo contarla, 
y es una pena:
nos habría hecho reír un poco; 
pues el juez en el momento supremo  
gritaba “Mamá”, lloraba mucho, 
igual que el hombre al que ese mismo día había hecho cortar el cuello.

¡Cuidado con el gorila!

                                               https://www.youtube.com/watch?v=QSAzyMceCOA

*********************************
Pompita de "Gracias, Maestro, por... todo. Y sobre todo, 
                por estar siempre cerca."
.